El incremento de las compras externas coincide con una marcada contracción de la actividad industrial y con la reducción de los aranceles aplicados a los teléfonos celulares. En mayo de 2025, el Gobierno bajó el arancel de importación del 16% al 8% y, desde el 15 de enero de 2026, lo eliminó por completo.
La evolución de la industria manufacturera también muestra un retroceso. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Producción Industrial (IPI) cayó 5% mensual en julio y 4,9% interanual. En los primeros siete meses del año, la baja acumulada fue del 2,6% respecto del mismo período anterior.
Dentro de ese escenario, el sector electrónico se ubicó entre los más afectados. La producción de equipos de informática, televisión y comunicaciones disminuyó 25,7% en julio frente a junio. Desde diciembre, la caída acumulada llega al 44,6%, mientras que el nivel de producción se encuentra 60,1% por debajo del registrado en noviembre de 2023.
La actividad alcanzó así niveles similares a los del momento más crítico de la pandemia. En la categoría de “otros equipos, aparatos e instrumentos”, que registró una baja del 6,1% en julio, la electrónica aparece como uno de los segmentos con mayor deterioro, junto con la industria de neumáticos.
El fuerte crecimiento de las importaciones de teléfonos inteligentes constituye el principal contraste con este comportamiento. Mientras las compras externas aumentaron 746,6% en términos interanuales acumulados hasta agosto, la fabricación de productos electrónicos retrocedió 39,7% acumulado hasta julio.
El impacto también se refleja en la actividad de las empresas del sector. Mirgor, dedicada al ensamblaje de productos electrónicos y representante de Samsung en la Argentina, informó en sus resultados correspondientes al segundo trimestre una disminución interanual del 70,2% en la producción de celulares y del 58,6% en las ventas. En televisores, la producción se redujo 21,5%.
La contracción tiene además un efecto relevante sobre el empleo en Tierra del Fuego, donde la industria electrónica ocupa un lugar importante dentro de la estructura productiva. Desde noviembre de 2023, el empleo privado registrado en la provincia cayó 17,9%, la mayor reducción relativa entre las jurisdicciones del país.
El nivel de empleo en Tierra del Fuego se encuentra actualmente en valores similares a los registrados en abril de 2020, durante el momento más severo de la pandemia.
El deterioro tampoco se limita a la electrónica. Durante los primeros siete meses del año, los mayores descensos interanuales dentro de la industria se registraron en productos textiles, con una baja del 22,6%; maquinaria y equipo, con -20,4%; otros equipos, aparatos e instrumentos, con -19,1%; prendas de vestir, cuero y calzado, con -14,4%; y el complejo automotor, con -10,6%.
La comparación con el promedio histórico de 2016-2023 también muestra una pérdida significativa de actividad. La producción de “otros equipos, aparatos e instrumentos” se ubica 32,9% por debajo de ese promedio, mientras que dentro de esa categoría la electrónica presenta un retroceso del 55,4%.
El comportamiento de la industria, de todos modos, no fue uniforme. En julio, el único sector que registró un aumento mensual fue la refinación de petróleo, con una mejora del 1,7%.
También se destacó la evolución de la molienda de oleaginosas, cuya actividad acumuló un crecimiento del 7% desde diciembre y se ubicó 75,2% por encima del nivel de noviembre de 2023, en un contexto marcado por una cosecha récord.









