El porcentaje de trabajadores estatales con créditos en situación irregular pasó del 5,43% en julio de 2024 al 18,63% en junio de 2026. El aumento de la mora aparece asociado al deterioro del poder adquisitivo y a una mayor necesidad de recurrir al endeudamiento para afrontar gastos cotidianos.
La situación se vuelve especialmente delicada entre quienes ya presentan atrasos en sus obligaciones. El 80,7% de los trabajadores que se encuentran en mora está clasificado en niveles de alto riesgo o como irrecuperable, lo que reduce las posibilidades de normalizar las deudas con los ingresos actuales.
Los mayores niveles de incumplimiento se concentran en organismos vinculados con Seguridad y Defensa. El Estado Mayor General del Ejército registra una mora del 30,1%, seguido por el Servicio Penitenciario Federal, con 28,5%, y la Policía Federal Argentina, con 24,2%.
También existen diferencias importantes según la provincia. La Rioja presenta una tasa de incumplimiento del 29,38%, mientras que Formosa alcanza el 28,69% y Santa Cruz llega al 28,55%. En el extremo opuesto, la Ciudad de Buenos Aires registra el nivel más bajo, con una mora del 9,56%.
El endeudamiento se habría convertido para una parte de los trabajadores en una herramienta para cubrir gastos esenciales. Entre los principales destinos del crédito aparecen la alimentación, el alquiler, los servicios y la compra de medicamentos.
El deterioro de los ingresos también modificó el tipo de entidades utilizadas por los trabajadores. El acceso al sistema bancario tradicional perdió participación frente a plataformas digitales y compañías financieras que ofrecen créditos con tasas efectivas anuales elevadas.
En términos de cantidad de deudores, el Banco Nación continúa siendo el principal acreedor. La entidad registra 24.407 trabajadores estatales en situación de mora, con una tasa de incumplimiento del 8,56%.
Sin embargo, algunas compañías privadas muestran porcentajes considerablemente mayores. Naranja Digital registra una mora del 31,86%, mientras que Moni Online alcanza una tasa de incobrabilidad del 60,53%.
El problema tampoco se distribuye de manera uniforme según la edad y el tipo de trabajador. La mayor concentración de casos corresponde a empleados civiles que se encuentran en etapas de la vida caracterizadas por mayores responsabilidades familiares.
En esa franja, el informe contabiliza 9.818 trabajadores de entre 36 y 55 años afectados por situaciones de mora crediticia, un dato que refleja el impacto del deterioro de los ingresos sobre los hogares estatales.
El cuadro general combina una pérdida significativa del poder adquisitivo con un crecimiento acelerado del endeudamiento y de los atrasos en los pagos, especialmente entre los trabajadores con menores márgenes para absorber el aumento de los gastos cotidianos.









