El reclamo apunta a fondos que, según el sector, permanecen pendientes de transferencia. Se trata de recursos originados en el 0,3% de las pólizas de seguros contratadas en el país, cuya recaudación está a cargo del Ministerio de Seguridad de la Nación y debe distribuirse entre las asociaciones de bomberos.
El Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios sostiene que existen fondos adeudados correspondientes a períodos anteriores y que el atraso representa casi $45 millones por asociación. Las instituciones advierten que la demora afecta el funcionamiento cotidiano de los cuarteles y su capacidad para sostener los servicios de emergencia.
El reclamo incluye además la situación de los bomberos que intervienen en siniestros ocurridos en rutas concesionadas. Las asociaciones sostienen que ponen a disposición personal, vehículos y equipamiento para atender esas emergencias sin recibir una compensación específica por el servicio.
En ese sentido, solicitan que los contratos correspondientes a la nueva Red Federal de Concesiones, establecida mediante el Decreto 97/2025, incorporen convenios obligatorios con los cuarteles. El pedido contempla una contraprestación mensual por disponibilidad, el reintegro de gastos extraordinarios y compensaciones por eventuales daños ocasionados en los cuarteles o en sus equipos durante las intervenciones.
Otra de las demandas está dirigida a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a la que solicitan mecanismos para recuperar el IVA abonado en la compra de bienes, servicios y equipamiento destinados a la actividad.
También reclaman medidas al Ministerio de Economía y al Banco Central para agilizar los pagos al exterior. El objetivo es facilitar la adquisición de vehículos de emergencia usados fuera del país, debido a los elevados costos de las unidades disponibles en el mercado nacional.
El sistema cuenta con más de mil asociaciones de Bomberos Voluntarios y alrededor de 52.000 integrantes que realizan sus tareas de manera voluntaria. Su presencia tiene especial importancia en localidades del interior, donde además de combatir incendios participan en distintos tipos de emergencias y tareas preventivas.
De acuerdo con los registros del Registro Único de Bomberos de Argentina (RUBA), durante este año los Bomberos Voluntarios realizaron 157.229 servicios. De ese total, 94.536, equivalentes al 60%, correspondieron a emergencias, mientras que otros 62.536 fueron intervenciones programadas, entre ellas provisión de agua y tareas de prevención.
Las instituciones también plantean que los costos de funcionamiento se encuentran muy por encima de los recursos que reciben. Entre los principales gastos figuran el mantenimiento de los cuarteles y vehículos, el combustible, el equipamiento y la incorporación de unidades para responder a emergencias.
El sector sostiene además que, pese a su reconocimiento como servidores públicos, debe afrontar impuestos como el IVA sobre el combustible sin contar con un mecanismo específico de compensación.
El “sirenazo” fue convocado como una medida para visibilizar el reclamo por los fondos previstos legalmente y exigir una respuesta del Gobierno nacional frente a las necesidades de financiamiento de los cuarteles de todo el país.








