A través de dos decretos publicados en el Boletín Oficial, el Gobierno formalizó la firma de estos convenios. Uno de ellos, por un total de US$ 2.000 millones, cuenta con la participación de los bancos Santander y BBVA, quienes aportan cada uno US$ 1.000 millones. El otro préstamo, que asciende a US$ 1.200 millones, proviene del Deutsche Bank.
Ambos créditos están respaldados por organismos internacionales como garantía. En el caso de los préstamos de Santander y BBVA, los garantes serán el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y el Banco Mundial, a través de su Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA). Para el Deutsche Bank, la garantía corresponde al Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La elección de buscar respaldos en entidades multilaterales es una estrategia del equipo económico para obtener financiamiento en moneda extranjera a una tasa de interés más favorable que la del mercado internacional de deuda, incluso en un contexto donde el riesgo país ronda los 400 puntos.
La estructura de estos préstamos permite que la devolución del capital, así como los pagos más significativos, comiencen a fines de 2029 o, en el caso del Deutsche Bank, en enero de 2030, dado que el préstamo será canalizado a través de su filial en Londres.
Recientemente, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, visitó Londres para reunirse con inversionistas. Así, estos préstamos contarían con un plazo de gracia que superaría los tres años, aunque los intereses comenzarán a pagarse en diciembre de este año.
En el acuerdo de préstamo, el Gobierno y los bancos involucrados establecieron los esquemas para el pago de comisiones y primas, un aspecto habitual en operaciones financieras internacionales. Según el decreto, se estipula una comisión del 0,5% para los bancos participantes, lo que equivaldría a 16 millones de dólares a repartir entre ellos. Además, se han fijado comisiones para el BIRF como garante (casi US$ 19 millones) y una prima hacia el MIGA del Banco Mundial de US$ 105 millones.
Así, del total del préstamo que otorgarán Santander y BBVA, el monto que se acreditará en Argentina será de US$ 1.865 millones, una vez descontadas las comisiones y los costos legales de la operación.
Un decreto previo ya había establecido que este tipo de préstamos, respaldados por organismos, contaría con un límite de colocación de hasta US$ 5.000 millones. Esta medida forma parte del programa financiero anunciado por Luis Caputo para afrontar los vencimientos de la deuda este año y en 2027.
Este anuncio se realizó días antes de que el Tesoro lleve a cabo el pago de bonos en dólares, previsto para el 9 de julio, donde se deberá desembolsar aproximadamente US$ 4.554 millones en concepto de capital (US$ 2.707 millones) e intereses (US$ 1.847 millones). Dado que el jueves es feriado y el viernes no será laborable, se estima que los inversores recibirán los fondos el lunes 13 de julio.
El plan oficial para el pago de la deuda incluye diversas medidas, entre las que se encuentran ingresos en dólares por privatizaciones, emisiones de bonos en el mercado local, préstamos como el recientemente firmado, así como la compra de divisas por parte del Tesoro hacia el BCRA.









