De acuerdo a lo comunicado por Molinos Agro a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la nueva instalación se ubicará en un terreno perteneciente a ACA y contará con una línea de molienda que tendrá una capacidad diaria para procesar 15.000 toneladas de soja.
El proyecto también incluye la edificación de instalaciones para el almacenamiento de poroto de soja, harina y aceite, así como las conexiones necesarias para aprovechar la infraestructura de recepción de mercancías y el puerto que ya operan en el complejo de Timbúes.
La información proporcionada a la CNV indica que, para que la operación se lleve a cabo, las empresas tendrán que cumplir con una serie de condiciones previas y avanzar en la firma de los convenios de implementación requeridos. Tras completar este proceso, Molinos Agro asumirá una participación del 65% en la asociación, mientras que ACA retendrá el 35% restante.
Molinos Agro destacó en un comunicado que el desarrollo de la nueva planta de procesamiento en Timbúes se sitúa en un contexto de perspectivas favorables para el sector sojero, impulsadas por cambios en la política comercial y por un aumento en la demanda internacional.
Entre los factores que influirán en el mercado, se destaca el anuncio del Gobierno nacional de una reducción progresiva de los derechos de exportación para la soja y sus derivados a partir de enero de 2027. Esta medida podría propiciar un aumento de la superficie cultivada y, por ende, una mayor disponibilidad de materia prima para la industria.
El calendario de disminución de retenciones al complejo sojero prevé una reducción de 0,25 puntos porcentuales mensuales para 2027 y de 0,5 puntos porcentuales en 2028. Así, la tasa del poroto de soja pasará del 24% al 21% al cierre de 2027, y luego descenderá al 15% a finales de 2028. En cuanto a los subproductos, como la harina y el aceite de soja, la tasa será del 19,5% en 2027 y del 13,5% en 2028, y para el biodiésel se fijará en 18% y 12%, respectivamente.
Además, el informe indica un panorama también positivo desde el lado de la demanda. La producción mundial de proteínas animales, especialmente de carne de cerdo, pollo y pescado, sigue en expansión, lo que incrementa la necesidad de harina de soja como insumo clave en la alimentación animal.
Por otra parte, el consumo de aceite vegetal continúa su tendencia al alza, tanto por su uso en la industria alimentaria como por el crecimiento de la demanda asociada a la producción de biocombustibles renovables.
Molinos Agro forma parte de un grupo empresarial liderado por Luis Pérez Companc y cuenta con más de 630 empleados. En 2025, reportó una facturación de 2.660 millones de dólares.
La empresa ya posee una planta de molienda de soja en San Lorenzo, Santa Fe, que tiene una capacidad de procesamiento diario de 20.000 toneladas, además de instalaciones para almacenar 720.000 toneladas de sólidos y 59.000 toneladas de aceite de soja, así como un puerto propio sobre el río Paraná preparado para operar cargas sólidas y líquidas.
ACA, por su parte, es una de las principales cooperativas del país, con presencia en 11 provincias. Agrupa a más de 140 cooperativas de primer grado y a 50.000 productores, además de contar con 4 puertos, 60 centros de desarrollo cooperativos y 5 plantas industriales, junto a proyectos para agregar valor, como ACABio en Villa María (Córdoba) y el criadero de cerdos Yanquetruz en Juan Llerena (San Luis), y un volumen de 26 millones de toneladas comercializadas entre cereales y oleaginosas.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, ACA ocupó el sexto lugar en el ranking de empresas agroexportadoras durante el primer semestre del año, con 4,08 millones de toneladas registradas en las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE), mientras que Molinos Agro se ubicó en el octavo lugar, con 2,66 millones de toneladas.









