Los Cedear concentraron operaciones por $6,7 billones durante el mes, un incremento del 15% respecto de agosto y del 109,3% en comparación con septiembre de 2025. Estos instrumentos, que permiten invertir desde el mercado local en activos del exterior, se ubicaron entre los principales protagonistas de la actividad bursátil.
En segundo lugar quedaron las obligaciones negociables, cuyos volúmenes operados alcanzaron los $14,8 billones. El monto representó un crecimiento mensual del 55,5% y una suba interanual del 18,9%, de acuerdo con el informe mensual del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).
En términos generales, las operaciones en el mercado local sumaron $540 billones durante septiembre, con un avance del 17,3% frente al mes anterior. Sin embargo, el volumen cayó un 15,4% en la comparación interanual, una diferencia que se explica en parte por la elevada actividad registrada durante septiembre de 2025.
Los bonos concentraron operaciones por $316,4 billones, un 23,4% más que en agosto, aunque el volumen fue un 23,7% inferior al de un año atrás. El comportamiento de estos instrumentos se produjo en un escenario de atención sobre el riesgo país y la evolución de los rendimientos de la deuda.
Pese a la caída interanual, el volumen negociado durante septiembre equivalió al 54,5% del producto bruto interno (PBI), una dimensión que refleja la actividad del mercado de capitales local. No obstante, su desarrollo todavía es menor en comparación con el de otros mercados de la región, como Brasil y Chile.
En paralelo, el aumento de las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos comenzó a trasladarse al financiamiento corporativo argentino. Durante el último mes, los rendimientos de estos instrumentos registraron una suba promedio de 74 puntos básicos, en un contexto que modificó las condiciones de valuación de la deuda privada.
El ajuste fue especialmente visible en función de los plazos de vencimiento, con curvas de rendimiento corporativas más planas. Frente a ese escenario, analistas del mercado señalaron que los bonos de corto y mediano plazo pueden ofrecer una alternativa para limitar la exposición a los movimientos de precios sin resignar demasiado rendimiento corriente.
Otro aspecto bajo análisis es la diferencia entre los rendimientos que ofrecen las empresas según su calidad crediticia. De acuerdo con los especialistas, la compensación adicional por asumir un mayor riesgo resulta limitada en algunos casos, mientras que ciertos emisores con fundamentos más sólidos presentan oportunidades de inversión.
Entre los instrumentos destacados aparecen bonos de YPF y Vista bajo legislación de Nueva York. Las recomendaciones citadas les asignan rendimientos del 7,95% y del 7,84%, respectivamente, y señalan como factores relevantes sus fundamentos financieros, sus vencimientos y su acceso a los mercados internacionales de capitales.
Así, septiembre combinó un mayor volumen mensual de operaciones, un fuerte crecimiento de los Cedear y un avance del dólar CCL, mientras los inversores siguieron de cerca las condiciones financieras internacionales y las diferencias de riesgo entre los activos disponibles en el mercado argentino.









