“¿Un avión tan grande?”, preguntó el periodista. “Sí, sí, realmente nos lucimos. Luego volamos en círculos, hablamos con la familia, comimos buena comida”, respondió el técnico. La conversación continuó con interrogantes sobre el almuerzo en el viaducto y la necesidad de mantener un perfil bajo durante la negociación. Klopp explicó que “no queríamos ser vistos”, reafirmando el carácter discreto de la operación. “Volamos en círculos. Fue fantástico. Y luego se fue a París”, concluyó con una amplia sonrisa.
En 2017, Mbappé, con solo 18 años, ya era considerado un fenómeno del fútbol francés, destacándose por haber llevado al Mónaco a las semifinales de la Champions League, donde anotó tres goles en el enfrentamiento contra el Dortmund. A pesar de la derrota en las semifinales frente a la Juventus, el joven delantero dejó una impresión duradera, acumulando 26 goles en 44 partidos durante esa temporada, que culminó con el título de Ligue 1 para su equipo.
Por su parte, Klopp, al mando de Liverpool desde octubre de 2015, había llegado al club con un gran desafío tras finalizar como subcampeón de la Europa League la temporada anterior. La frustración por no lograr el fichaje de Mbappé se agudizó al verlo firmar con el PSG, donde el club desembolsó 180 millones de euros, marcando el segundo traspaso más caro de la historia, superado únicamente por el de Neymar.
Después del partido ante Marruecos, Mbappé no se refirió a las palabras de Klopp, pero sí abordó el avance de Francia a las semifinales. “Estamos en las semifinales y somos conscientes de que lo que nos espera es aún más duro, pero estamos preparados”, afirmó. Además, hizo hincapié en mantener la concentración, a pesar de haber tenido que abandonar el campo por un golpe. “Estoy bien, recibí un golpe, pero estoy bien. JP (Jean-Philippe Mateta) estaba más preparado para esos últimos quince minutos, así que salí y él ingresó”, comentó.
El delantero subrayó la ambición constante del equipo, indicando que sólo habrá lugar para la relajación una vez que se logre el objetivo. “No sé si es una misión, quizás creo que es el término más fácil de usar. La única forma de relajarse es ganar”, señaló.
También expresó su tristeza por la eliminación de su amigo Achraf Hakimi, lateral de Marruecos con quien comparte vestuario en el Paris Saint-Germain, reconociendo que la competición no permite lugar para la amistad. Respecto a su estado físico, parece que podrá recuperarse a tiempo para la semifinal del próximo martes en Dallas.
Mbappé ha tenido un impacto notable en este Mundial, anotando 8 goles y convirtiéndose en el segundo máximo goleador en la historia del torneo con 20 tantos, a solo un gol de Lionel Messi. Desde el Mundial de Rusia 2018, ha asegurado un lugar hasta las etapas finales de la competición y busca continuar ampliando su legado.









