La explicación que prepara la administración nacional apunta principalmente al comportamiento de los precios durante los primeros meses del año y al impacto que tuvo sobre el poder adquisitivo de los hogares. Desde el Ejecutivo sostienen que la aceleración inflacionaria del primer trimestre constituye uno de los principales factores detrás del deterioro previsto.
El dato será conocido pocas horas después de que Milei defendiera los resultados sociales de su programa económico durante una exposición ante empresarios e inversores en Nueva York. Allí sostuvo que su administración fue la que más hizo por los sectores vulnerables y vinculó la reducción de la inflación con una recuperación de los ingresos de la población. También afirmó que su gestión había sacado a 14 millones de personas de la pobreza y destacó el ajuste fiscal y la continuidad de las reformas previstas para 2027.
La nueva medición marcaría, de confirmarse las proyecciones oficiales, una interrupción de la tendencia descendente que comenzó después del primer semestre de 2024. En aquel momento, la pobreza alcanzó al 52,9% de la población y la indigencia al 18,1%. En el segundo semestre de 2024, la pobreza bajó al 38,1%, mientras que durante el primer semestre de 2025 se ubicó en 31,6% y terminó ese año en 28,2%.
La indigencia también había seguido una trayectoria descendente y llegó al 6,3% en la segunda mitad de 2025. Para el Gobierno, la evolución acumulada de ambos indicadores será uno de los elementos centrales para analizar el nuevo registro, aun cuando el eventual incremento represente un retroceso frente al cierre del año pasado.
El comportamiento de los precios ofrece parte del contexto sobre el que se construye la explicación oficial. La inflación mensual había sido del 2,8% en diciembre de 2025 y subió al 2,9% en enero y febrero de este año. En marzo llegó al 3,4%. Luego comenzó una etapa de desaceleración: fue del 2,6% en abril, del 2,1% en mayo y del 1,9% en junio. En julio volvió a ubicarse en el 2,1% y en agosto descendió al 1,7%, último registro disponible.
El Ejecutivo sostiene que esa aceleración inicial tuvo un impacto particularmente significativo entre los hogares de menores ingresos, que destinan una proporción importante de sus recursos a alimentos y otros gastos esenciales. Cuando el costo de esos bienes y servicios crece por encima de los ingresos disponibles, aumenta la posibilidad de que los hogares queden por debajo de las líneas de pobreza o indigencia. En ese proceso también intervienen la evolución de los salarios, las jubilaciones, el empleo y las transferencias sociales.
El resultado que difundirá el INDEC también pondrá a prueba uno de los principales argumentos utilizados por Milei para evaluar su gestión. El Presidente sostiene que la reducción de la inflación permitió una importante recuperación de recursos para la población y que esa mejora explica buena parte de la disminución acumulada de la pobreza.
Al referirse a la evolución desde el máximo registrado en el primer semestre de 2024, Milei afirmó que la pobreza había sido reducida a la mitad y atribuyó a su administración la salida de 14 millones de personas de esa situación. Esa estimación del Poder Ejecutivo no se limita a los 31 aglomerados urbanos relevados por el INDEC, sino que proyecta los resultados sobre el conjunto de la población nacional.
La administración también pondrá el foco en las políticas de asistencia social implementadas por el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello. Entre las herramientas que buscará destacar se encuentran la Asignación Universal por Hijo, la Prestación Alimentar y la Asignación Mil Días, destinada a acompañar a las familias durante el embarazo y la primera infancia.
Según los datos utilizados por el Gobierno, los aumentos nominales de esas prestaciones alcanzaron el 645% en el caso de la AUH, el 228% para la Prestación Alimentar y el 2.137% para la Asignación Mil Días. Además, la administración sostiene que busca mantener la cobertura conjunta de la AUH y la Prestación Alimentar en un nivel equivalente al 95% de la Canasta Básica Alimentaria, de acuerdo con el criterio utilizado para calcular esas prestaciones.
La asistencia directa es presentada por el Ejecutivo como un complemento del programa de estabilización, especialmente para los hogares con niños y adolescentes. El Gobierno también sostiene que el esquema de transferencias directas, sin intermediación de organizaciones sociales, permitió reforzar la ayuda a los sectores de menores ingresos y contribuyó a la reducción de la indigencia.
En ese punto, uno de los datos que tendrá especial relevancia será el de la pobreza infantil. Durante el primer semestre de 2024, el 67,1% de los menores de 18 años vivía en hogares pobres y el 27,3% se encontraba en situación de indigencia. Para el segundo semestre de 2025, esos porcentajes habían descendido al 42,3% y al 9,4%, respectivamente.
El último registro disponible mostraba, de todos modos, que más de cuatro de cada diez niños y adolescentes permanecían en hogares cuyos ingresos no alcanzaban para cubrir sus necesidades básicas. El Gobierno sostiene que este grupo constituye uno de los principales destinatarios de las políticas de asistencia administradas por el Ministerio de Capital Humano.
El informe del INDEC permitirá determinar si esa mejora también se interrumpió durante los primeros seis meses de 2026 y cuál fue la magnitud del eventual deterioro. En particular, el comportamiento de la indigencia mostrará si las transferencias destinadas a los hogares de menores ingresos lograron compensar el impacto de la pérdida de poder adquisitivo.
La expectativa del Ejecutivo es que el aumento registrado durante el primer semestre sea transitorio. Esa perspectiva se apoya en la desaceleración de la inflación desde marzo y en la posibilidad de que una recuperación de los ingresos permita recomponer el poder adquisitivo durante la segunda mitad del año.
Para el Gobierno, la estabilidad macroeconómica, el equilibrio fiscal y una trayectoria descendente de los precios son condiciones necesarias para sostener una reducción de la pobreza en el tiempo. Dentro de ese esquema, la asistencia directa continuará funcionando como complemento de las medidas económicas.
El nuevo indicador también tendrá peso en la discusión política de cara a 2027. La reducción de la pobreza forma parte de los resultados que Milei utiliza para defender su gestión y la continuidad de su programa de reformas. Con la publicación del nuevo informe, la administración deberá explicar el eventual aumento registrado durante el primer semestre y fundamentar su expectativa de que los indicadores vuelvan a mejorar en la segunda mitad del año.









