En la misma semana que Adorni se vio envuelto en la polémica tras reconocer que no incluyó en su declaración jurada una suma de 500.000 dólares, representantes de ambas cámaras del Congreso volvieron a plantear este proyecto, que el Gobierno desea utilizar como una estrategia para avanzar en la reforma electoral.
Este proyecto, que estuvo a punto de ser aprobado, fue frustrado por una sorpresiva negativa de dos senadores misioneros, aliados de La Libertad Avanza. En aquel momento, se especuló sobre negociaciones clandestinas entre el Presidente y Carlos Rovira, líder de dicho distrito, quien insinuó que Milei había hecho contacto para frenar la iniciativa.
Coincidentemente, mientras se daba inicio al Mundial de Fútbol y se aguardaba la declaración jurada del jefe de Gabinete, el proyecto de Ficha Limpia cobraba relevancia, despertando incomodidades entre las filas libertarias. El contenido de esta legislación toca temas de ética y transparencia, cuestiones que despiertan exigencias incluso de los aliados de Milei, en un marco de renovada atención sobre el caso de Adorni.
Para avanzar con la Ficha Limpia, los líderes de los bloques de diputados Maximiliano Ferraro, Gisela Scaglia y Karina Banfi se reunieron para coordinar una estrategia legislativa. La oposición busca intensificar la presión para que se considere este proyecto. Scaglia enfatizó: “Las instituciones se fortalecen con reglas claras y la política tiene que dar el ejemplo. Es momento de que el Congreso Nacional esté a la altura de esa demanda”. A pesar de que reconocen que se carece de los votos necesarios en este momento, se llevan a cabo conversaciones con diferentes bloques para sumar apoyo a la iniciativa.
En realidad, el tema ya se está discutiendo en el Senado, donde forma parte de la reforma política que se impulsa desde la Casa Rosada, que incluye además la eliminación de las PASO. Esta propuesta cuenta con el rechazo de la oposición más rígida, como el peronismo, y de aliados como el PRO y la UCR.
Martín Goerling, senador misionero, ha presionado para que el proyecto avance. A pesar de que Patricia Bullrich, líder del bloque oficialista, reconoce que no hay suficientes votos para aprobar el proyecto en sus términos originales, busca acordar un texto más viable que pueda contar con el respaldo necesario. Además, se comprometió previamente a avanzar en la Ficha Limpia de manera separada.
Goerling anunció que se discutirá la próxima semana en la comisión del Senado el proyecto de Ficha Limpia, destacando su importancia para que aquellos condenados por corrupción no ocupen cargos públicos. Sin embargo, hasta ahora, el debate no ha tenido avances significativos; la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el oficialista Agustín Coto, solo se ha reunido brevemente para información, y se planteó avanzar con la Ficha Limpia por separado, pero el tema quedó estancado.
El PRO insiste: “Cuando se reabra la comisión, presentaremos un dictamen propio y buscaremos que se trate el proyecto”. Curiosamente, Goerling, quien se opone al oficialismo en su provincia, lideró un debate en Misiones sobre esta iniciativa, junto con la exdiputada nacional Silvia Lospennato, en un esfuerzo por defender la propuesta.
En este contexto, Goerling hizo un llamado a Adorni, instándolo a presentar su informe de gestión, recordando que el control parlamentario es una obligación constitucional. El PRO, en un esfuerzo por recuperar su identidad, encuentra en el escándalo de Adorni una oportunidad para diferenciarse del oficialismo.









