El combustible representa el principal desembolso, con un costo estimado de $290.000 por mes. El monto depende de la distancia recorrida, la frecuencia de uso y las variaciones en los precios. A eso se suman unos $16.000 mensuales de patente para un vehículo radicado en la provincia de Buenos Aires, aunque el importe puede variar según la jurisdicción.
El seguro contra terceros ronda los $110.000 mensuales en el escenario analizado. Las opciones de responsabilidad civil pueden ubicarse cerca de los $60.000, mientras que las coberturas contra todo riesgo alcanzan aproximadamente los $159.000. En determinados planes con franquicia, la cuota puede llegar a los $300.000 por mes.
El presupuesto también cambia según las condiciones de estacionamiento. Quienes cuentan con cochera propia o pueden dejar el vehículo en la calle sin pagar por ese servicio evitan un gasto adicional que, en la Ciudad de Buenos Aires, puede ir de $80.000 a $200.000 mensuales, de acuerdo con la ubicación y la disponibilidad. En barrios como Palermo, los valores pueden superar los $150.000.
A los gastos habituales se agregan el cambio de aceite y filtros, además de las reparaciones mecánicas que puedan surgir con el uso. Como no son desembolsos que se repitan todos los meses, una alternativa es reservar una suma mensual para distribuirlos a lo largo del año. Por ejemplo, una reparación de $700.000 equivale a destinar alrededor de $58.300 por mes durante doce meses.
Los arreglos de chapa y pintura también pueden representar un gasto importante: los presupuestos mencionados van de $700.000 a $800.000, y una reparación por un golpe en la parte trasera puede alcanzar el millón de pesos. A estos importes podrían sumarse servicios de lavado y trabajos estéticos menores, que no están incluidos en la estimación básica.
La comparación con los ingresos muestra la dimensión del gasto. Con un salario mínimo de $383.800, los costos mensuales estimados para mantener el vehículo resultan superiores a un ingreso mínimo completo. La diferencia se amplía si el propietario debe pagar una cochera o afrontar arreglos imprevistos.
En relación con los ingresos laborales, la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) se ubica cerca de los $2 millones. En ese contexto, una persona que paga alquiler y mantiene un automóvil puede destinar alrededor de $1,5 millones mensuales a ambas obligaciones, según la estimación presentada.
El cálculo corresponde a un vehículo de diez años de antigüedad, con seguro contra terceros y gastos básicos de funcionamiento. No incluye la compra del auto, una cobertura contra todo riesgo ni los costos de lavado y reparaciones estéticas menores, por lo que el presupuesto final puede variar según el uso, el lugar de residencia y el estado del vehículo.









