La norma crea la Jefatura de Asesoramiento Institucional, cuya función será asistir a las distintas áreas ejecutivas en el análisis, diseño y seguimiento de políticas, programas y proyectos de gestión. También tendrá entre sus objetivos mejorar los procesos administrativos y optimizar el uso de los recursos.
Ferraresi quedó a cargo de esa dependencia. El decreto establece además una modificación del escalafón del personal superior para asignarle una categoría equivalente a AJG y determinar la remuneración correspondiente a sus nuevas funciones.
A ese salario se sumarán adicionales por título universitario, dedicación exclusiva y una bonificación por computación del 150%, de acuerdo con lo establecido en la normativa municipal.
El concejal opositor Lucas Yacob estimó que la remuneración mensual del exintendente superará los $10 millones. También afirmó que contará con una oficina y un vehículo oficial.
Ferraresi forma parte del grupo de dirigentes vinculados al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, que comenzó a posicionarse de cara a la sucesión en la provincia. En los últimos meses, el exintendente realizó recorridas por distintos municipios bonaerenses y encabezó actividades en las que expuso comparaciones entre esas gestiones y su experiencia al frente de Avellaneda.
La designación generó cuestionamientos de la oposición local. Yacob sostuvo que Ferraresi dejó la intendencia para que su esposa asumiera el cargo y posteriormente fue incorporado a la estructura municipal con una remuneración elevada, mientras persisten problemas de gestión en áreas como seguridad y recolección de residuos.
El concejal también recordó que semanas atrás la oposición había solicitado explicaciones en el Concejo Deliberante por la continuidad de las actividades políticas de Ferraresi dentro de dependencias municipales, pese a su renuncia como intendente. Según planteó, la nueva designación formaliza ahora su permanencia dentro de la estructura comunal.









