En una publicación en su blog personal, Cavallo subrayó que, aunque el ajuste fiscal seguirá siendo un elemento relevante, su impacto en una reducción adicional de la inflación será cada vez más limitado durante el año 2026 y en 2027.
“Para que de aquí a las elecciones del año próximo la tasa de inflación tienda a bajar y que la demanda interna de bienes y servicios se reactive”, sostuvo que hay dos aspectos fundamentales en las conversaciones entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En primer lugar, el exfuncionario destacó la necesidad de intensificar la acumulación de reservas internacionales, una recomendación que, según recordó, ha formulado desde el inicio de la gestión de Milei y que también es respaldada por el FMI.
Cavallo considera que la adquisición de divisas por parte del Banco Central fue “la mejor decisión de política macroeconómica” adoptada desde abril y aclaró que esta estrategia ha contribuido a la disminución del riesgo país, lo que a su vez reduce el costo de financiamiento para empresas y el propio Estado.
En este marco, enfatizó que aumentar la acumulación de reservas es la herramienta más eficaz para seguir disminuyendo la percepción de riesgo en los mercados y fortalecer la estabilidad económica.
La segunda condición que planteó Cavallo es agilizar la expansión del crédito bancario en dólares, aprovechando el incremento de depósitos en esa moneda resultado de la flexibilización gradual del cepo cambiario. “Se necesita que se produzca una rápida expansión del crédito bancario en dólares a partir del atesoramiento en esa moneda que viene habilitando la eliminación gradual del cepo cambiario,” aseguró el exministro.
Según explicó, esta medida facilitaría el acceso a financiamiento para inversiones, equipamiento y capital de trabajo. En este sentido, mencionó que el equipo económico busca esta vía para “proveer a familias y empresas del acceso a financiamiento para inversiones en equipamiento y capital de trabajo”.
Cavallo también destacó que en los últimos meses, una parte importante de los dólares ahorrados por particulares ha comenzado a dirigirse hacia depósitos bancarios. Sin embargo, advirtió que “si los bancos enfrentan fuertes limitaciones para prestar los depósitos en dólares que reciben de sus clientes, queda severamente limitada la canalización de esos ahorros hacia el financiamiento de capital de trabajo de las empresas o de inversiones de empresas y familias”.
Asimismo, respaldó la posición del Gobierno en relación con las advertencias del FMI acerca de los préstamos en dólares y consideró que es beneficioso que los depósitos en esa moneda se utilicen para ampliar el crédito a prestatarios solventes, siguiendo ejemplos de otros países como Perú y Uruguay.
Cavallo concluyó que la acumulación de reservas y una mayor expansión del crédito en dólares son esenciales para que continúe la baja de la inflación y se reactive la demanda interna. Además, reiteró la importancia de avanzar hacia una eliminación total de las restricciones cambiarias. “La eliminación completa del cepo cambiario, es decir, la remoción de todo tipo de restricciones al movimiento de capitales, ayudaría mucho a despejar del horizonte el riesgo de salto cambiario,” aseguró.
El economista enfatizó que para desarrollar un esquema bimonetario más profundo, es necesario que el dólar pueda cumplir las mismas funciones que el peso en la economía. “Eso recién ocurrirá cuando se eliminen todas las restricciones al movimiento de capitales, es decir, cuando desaparezca el cepo cambiario en forma completa,” precisó.
Finalmente, consideró que un contexto con mayores reservas y sin controles cambiarios permitiría disipar las expectativas de una devaluación abrupta. “Sin cepo cambiario y con un adecuado nivel de reservas, ya no existirá la expectativa de saltos cambiarios capaces de poner en riesgo la estabilidad del sistema financiero,” concluyó.









