El tiempo es implacable y señala el cierre de un ciclo. Sin embargo, el equipo conducido por Lionel Scaloni y Lionel Messi exhibe una tenacidad digna de admiración. Su mejor momento ya se vivió en Qatar, y lo que allí aconteció quedará como un recuerdo; pero en el Mundial que se desarrollará en Canadá, México y Estados Unidos, la Scaloneta cambia el ícono británico por el himno de superación de Gloria Gaynor: “I Will Survive”.
La Selección Argentina ha llegado a las semifinales del torneo, aumentando su legado. Superó la fase de grupos con facilidad, enfrentándose a un valiente Cabo Verde, remontando ante Egipto y descifrando a Suiza gracias a un golazo de Julián Alvarez. Tras seis partidos, acumula 17 goles a favor —uno más que Francia— y seis en contra, los mismos que Inglaterra. Así, la Scaloneta reafirma su fuerza en el escenario del fútbol sudamericano, demostrando que sigue viva, a pesar de la certeza de que “nada dura para siempre”.
¿Es factible seguir soñando? Sin duda. Con Messi en el campo, a pesar de sus 39 años, todas las posibilidades están abiertas. Esto se debe no solo a su habilidad, sino también a la motivación colectiva que impulsa al grupo: el deseo de triunfar, la admiración por el capitán y la esperanza de que su trayectoria culmine en un final glorioso.
Independientemente de lo que ocurra hasta el 19 de julio, la percepción sobre la Scaloneta se mantendrá intacta. Ningún resultado alterará lo que ya se ha forjado. En el enfrentamiento contra Harry Kane, Jude Bellingham y otros, se presentará también una carga emocional significativa, con un trasfondo histórico y geopolítico que transforma la frase “el que no salta, es un inglés” en un motto potente.
El desafío ante Inglaterra será crucial; la estrategia de Scaloni y su equipo técnico deberá adaptarse ante un rival de altísimo nivel, que cuenta con la presión de 60 años sin llegar a una final mundial. Estos son los creadores del fútbol moderno y poseedores de la liga más prestigiosa, donde sus hinchas admiran a las mejores figuras del mundo cada fin de semana.
Inglaterra buscará dominar el juego, con delanteros y mediocampistas de gran calidad, aunque su defensa y portero han generado incertidumbres en ocasiones. De hecho, el prominente Erling Haaland no pudo aprovechar esas debilidades debido a las condiciones climáticas adversas en su último encuentro. Este será otro reto, una nueva prueba, y también una nueva oportunidad.
Pese a que “nada dura para siempre”, la fecha en la que ese pensamiento se vuelva realidad en esta historia todavía es incierta. Argentina ha alcanzado la fase final del Mundial por segunda vez consecutiva, y Messi, el indiscutible crack, tiene su oportunidad de enfrentarse a Inglaterra por fin. Después de 205 partidos, 125 goles, 63 asistencias y una tercera estrella en su haber, el astro del fútbol no está dispuesto a que esta sea la conclusión de su relato. Quizá la figura de Diego Maradona sea su fuente de inspiración y le brinde la energía necesaria en este camino.
Es sabido que todo tiene un fin, pero quizás aún no sea el momento para que suene esa melodía melancólica. En el fútbol, como en la vida, siempre hay lugar para las sorpresas y lo inesperado.









