La legislación reciente, representada por la Ley 27.802, no solo introduce modificaciones normativas sustanciales, sino que también crea un nuevo entorno para la práctica de la abogacía, donde la interpretación y aplicación de estos cambios se convierte en un desafío primordial.
En este marco, el Dr. Andrés Prieto Fasano organizó una jornada práctica en el emblemático Teatro Stella Maris de San Isidro, que reunió a profesionales con diversas trayectorias y especialidades, centrados en cómo litigar en un contexto transformado.
A diferencia de los enfoques puramente teóricos, el evento estuvo diseñado para trasladar la reforma a situaciones concretas que los abogados se encuentran en su labor diaria. La convocatoria fue de carácter abierto y diverso, lo cual enriqueció el intercambio de experiencias entre los asistentes.
Los paneles incluyeron a destacados profesionales como el Dr. Esteban D´Albuquerque (profesor de la UBA), la Dra. Rosalía Romero (jueza del PJN), el Dr. Raúl Ferrara (abogado de la CGT), además de los Dres. Carina Castrillón, Inés Arias y Daniel Orlansky, quienes son letrados de reconocidos estudios y asesores del sector empresarial.
La conferencia principal estuvo a cargo del Dr. Juan Formaro, un académico de renombre y candidato a presidente del Colegio de Abogados de San Isidro. En su exposición, se refirió a la desconexión que muchas veces se observa entre las normas y su aplicación real. En este sentido, enfatizó que “los cambios legales requieren ser acompañados con herramientas concretas que permitan a los profesionales ejercer” y añadió que “el desafío no es solo entender la reforma, sino capacitar seriamente para poder trabajar mejor frente al nuevo escenario legal”.
Durante toda la jornada, uno de los temas más recurrentes fue la urgencia de establecer instancias de formación práctica que reduzcan la incertidumbre al abordar casos, especialmente en un entorno donde las reformas afectan directamente la dinámica profesional.
Los participantes coincidieron en que, más allá de la redacción de la ley, el reto principal radica en cómo estos cambios se implementan en la operativa real de los tribunales y en las decisiones diarias que toman los abogados.
Asimismo, se destacó que la actualización de la normativa exige la activa participación de los abogados para definir criterios interpretativos claros. La diferencia entre lo que la ley prescribe y lo que se observa en la práctica sigue siendo uno de los grandes desafíos por afrontar.
Este encuentro evidenció una creciente necesidad dentro de la profesión: crear espacios que no solo informen, sino que también acompañen de manera activa el ejercicio del derecho, proporcionando herramientas que faciliten el día a día y, además, contribuyan al bienestar social.
En el contexto de transformaciones normativas y tecnológicas, este tipo de eventos pone de manifiesto una preocupación generalizada en el ámbito jurídico: cómo adaptarse a los nuevos desafíos de un entorno en constante cambio.









