La Unión Industrial Argentina (UIA) informó este martes sobre un aumento en la producción industrial durante marzo, aunque destacó que la actividad cerró el primer trimestre en descenso y que este repunte fue desigual. En este contexto, la entidad manifestó su “preocupación” por el suministro de gas de cara al invierno y por el aumento de la morosidad en los créditos, a pesar de la reciente disminución en las tasas de interés.
De acuerdo al Centro de Estudios de la UIA (CEU), se estima que la industria experimentó un crecimiento del 5% mensual sin estacionalidad y del 3,6% interanual en marzo, atribuido principalmente a una base de comparación baja en relación al mismo mes del año anterior. Sin embargo, el nivel de actividad sigue rezagado, ya que el primer trimestre finalizó con una caída del 2,7% interanual, lo que indica que la recuperación aún no se ha consolidado.
En el contexto anterior, el desempeño de febrero fue débil. Las estimaciones del CEU, fundamentadas en el consumo de energía eléctrica, la demanda industrial y consultas a líderes del sector, indicaron una caída de aproximadamente el 3% interanual, manteniéndose prácticamente estable en comparación mensual (-0,8% sin estacionalidad).
“El análisis sectorial evidenció una dinámica heterogénea. Mientras algunos sectores relacionados con la agroindustria y la energía mostraron mejoras, otros enfrentan dificultades debido a la disminución de la demanda y al aumento de la competencia importada, tales como textiles, maquinaria, materiales para la construcción y bienes de consumo durable”, explicó la entidad sobre el desempeño de marzo.
Simultáneamente, la UIA centró su atención en el abastecimiento energético hacia la próxima temporada invernal. Al respecto, advirtió sobre la necesidad de “garantizar previsibilidad en el suministro energético” y destacó el impacto que podría tener el gas natural licuado (GNL) en los costos de la industria. Los dirigentes señalaron que el contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas, “incrementa la volatilidad de los precios energéticos y complica las condiciones de abastecimiento”.
Este planteamiento se produce mientras el Gobierno decidió mantener por un año más el control sobre las importaciones de GNL durante el invierno, buscando un mayor margen para moderar el efecto del aumento de precios internacionales —impulsado por el conflicto en Medio Oriente— en el sistema y en las facturas finales de los consumidores.
En el sector industrial subrayan la importancia de contar con condiciones predecibles en la disponibilidad de gas y en los costos asociados al combustible importado. Por lo tanto, la UIA sugirió la evaluación de medidas temporales para mitigar ese impacto y mantener los niveles de producción.
Además, la preocupación por el suministro energético se hizo evidente este martes. Con la llegada de las primeras temperaturas bajas, algunas empresas activaron restricciones sobre usuarios con contratos interrumpibles, afectando a estaciones de GNC y a una parte del consumo industrial.









