Con este resultado, el acumulado de los primeros ocho meses del año alcanzó un superávit primario equivalente al 1,1% del PBI, mientras que el resultado financiero se ubicó en el 0,2%.
El desempeño se produjo en un contexto de estabilidad de la recaudación durante agosto frente al mismo mes del año anterior. Sin embargo, en el acumulado de los primeros ocho meses, los ingresos registraron una caída real interanual del 3,8%.
En la comparación interanual de agosto, el resultado financiero mostró una mejora del 62,8%, mientras que el gasto público tuvo una reducción del 0,5%.
Dentro de las partidas que registraron aumentos reales se encontraron las transferencias destinadas a universidades, con una suba del 9,7%. También crecieron las prestaciones del PAMI, un 4,9%; la Asignación Universal por Hijo, un 4,7%; y las pensiones no contributivas, un 4,2%.
El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que el resultado fiscal alcanzado desde el comienzo de la gestión estuvo acompañado por una reducción del gasto público y, al mismo tiempo, por una baja acumulada de impuestos equivalente a alrededor del 3% del PBI.
Según lo establecido en el Proyecto de Presupuesto 2027, el Sector Público Nacional alcanzaría el próximo año un nuevo superávit financiero y, de acuerdo con lo expresado por el ministro, cumpliría con sus obligaciones por cuarto ejercicio consecutivo.









