Flah había asumido cuatro meses atrás y representaba a la Argentina ante el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT). Su salida se produce después de la reciente evaluación internacional que mantuvo al país fuera de la denominada lista gris, que reúne a las jurisdicciones con deficiencias en materia de cooperación contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.
Además de esa función, Flah era representante del Subgrupo de Revisión para las Américas del Grupo de Cooperación y Revisión Internacional, encargado de analizar la situación de los países incluidos en las distintas categorías y proponer modificaciones en sus respectivos estatus.
Existen versiones contrapuestas sobre los motivos de su salida. Una de ellas sostiene que Flah fue apartado de su cargo por decisión del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Desde la cartera, en cambio, indicaron que presentó su renuncia porque buscaba regresar a la actividad privada, debido a que la remuneración no le resultaba suficiente, y que tenía previsto retomar su estudio jurídico.
La salida genera atención dentro del área debido a los cambios registrados durante la actual gestión en los organismos vinculados con la prevención y persecución del lavado de activos.
Durante la presidencia de Javier Milei se produjeron tres modificaciones al frente de la Unidad de Información Financiera (UIF), organismo encargado de intervenir en la prevención del lavado de dinero y otros delitos financieros.
El actual titular de la UIF es Matías Álvarez, quien reemplazó a Paul Starc. Este último había presentado su renuncia en enero, aproximadamente un año después de asumir el cargo, al que había llegado en reemplazo de Ignacio Yacobucci, quien había sido desplazado en medio de diferencias internas dentro del Gobierno.
Luego de dejar la UIF, Starc retomó sus funciones en la fiscalía federal de San Martín.
La salida de Starc también había generado repercusiones dentro del Gobierno. Antes de su renuncia, el funcionario había viajado a Estados Unidos para intercambiar información relacionada con una investigación vinculada con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
Además, dentro del oficialismo se habían reconocido diferencias entre Starc y distintos sectores del Gobierno en torno a la Ley de Inocencia Fiscal, aprobada por el Senado en diciembre.
En este contexto, la renuncia de Flah suma un nuevo cambio en la estructura estatal encargada de las políticas de prevención y combate del lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.









