Marín explicó que la demanda de combustibles comenzó a mostrar una fuerte caída después del 31 de marzo, cuando se inició el conflicto mencionado por el ejecutivo. “La caída fue terrible”, señaló, y detalló que el precio de la nafta acumula una suba de más del 10% y menos del 20% en lo que va del año. Según su análisis, la incertidumbre llevó a los consumidores a modificar sus hábitos, especialmente durante marzo, con el inicio del ciclo lectivo.
Ante ese escenario, YPF implementó un mecanismo de “buffer”, basado en establecer un precio promedio para la nafta. Marín explicó que la medida busca evitar movimientos bruscos en los valores al consumidor y permitir que la compañía recupere parte de los ingresos cuando las condiciones del mercado cambien.
“No voy a revelar el precio exacto, pero es un precio favorable que nos permitirá recuperarnos cuando la situación cambie”, explicó. También señaló que la petrolera volvió a financiar a los consumidores durante septiembre debido a la prolongación del conflicto y aclaró que no mantiene acuerdos de pagos diferidos con otras empresas del sector.
El mecanismo no tiene, según Marín, una fecha de finalización definida. El ejecutivo recordó que durante la presidencia de Néstor Kirchner el petróleo llegó a US$ 140 por barril mientras el precio interno se ubicaba en US$ 42, y sostuvo que, frente a un escenario similar, YPF no reduciría el precio de la nafta. Incluso planteó que, si el petróleo baja hacia diciembre, el consumidor podría continuar pagando alrededor de $2.300 por litro.
La continuidad del esquema dependerá de la evolución del precio internacional. Marín señaló que la tendencia actual del petróleo es favorable y que espera una cotización cercana a los US$ 80. Sin embargo, advirtió que, si el conflicto se prolonga y los valores internacionales permanecen elevados, será necesario aumentar nuevamente el precio de la nafta.
El titular de YPF también negó que la estrategia de precios forme parte de una coordinación con la política antiinflacionaria del Gobierno. “Mi trabajo no es manejar la inflación. Mi responsabilidad es YPF”, afirmó, y sostuvo que la decisión responde a la necesidad de evitar un impacto mayor sobre los consumidores y sobre el mercado de combustibles.
En paralelo, el Gobierno prorrogó la aplicación plena de los impuestos a los combustibles y trasladó al 1° de noviembre los aumentos que estaban previstos para octubre.
Respecto de la evolución de la actividad, Marín sostuvo que los indicadores de YPF no reflejan la contracción registrada por el Indec. En el segmento de naftas, la compañía llegó a septiembre con una caída interanual del 2%, aunque espera cerrar el mes con una variación nula.
El ejecutivo reconoció, de todos modos, que los consumidores perciben que los combustibles tienen precios elevados y señaló que los valores se encuentran en niveles históricos. Según explicó, a nivel nacional se observa que parte de los usuarios modifica sus hábitos de carga para buscar precios más convenientes, mientras que el consumo de gasoil aumentó 6% respecto del año anterior.
Marín también anticipó un fuerte impacto de YPF sobre la recaudación del Estado. Señaló que la compañía no paga Impuesto a las Ganancias desde 2014 y afirmó que el año próximo el monto podría superar los US$ 1.000 millones. Según explicó, la empresa ya comenzó a cancelar algunos anticipos correspondientes a ese tributo.
En cuanto a las garantías anunciadas por el Eximbank estadounidense para el proyecto Argentina LNG, Marín aclaró que no se trata de una línea de financiamiento directa para YPF. El mecanismo consiste en la participación de una agencia gubernamental de Estados Unidos destinada a facilitar las exportaciones de empresas estadounidenses vinculadas a obras y proyectos en otros países.
El respaldo estará orientado al desarrollo de Argentina LNG, un proyecto de US$ 51.000 millones en Vaca Muerta liderado por YPF junto con la energética italiana ENI y la empresa emiratí XRG. La utilización de estas garantías permitiría reducir los costos de financiamiento del proyecto en un contexto de tasas de interés internacionales elevadas.
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que la financiación propuesta busca respaldar la adquisición de bienes y servicios estadounidenses necesarios para el desarrollo de la infraestructura y las actividades productivas vinculadas al proyecto. Entre los contratos mencionados se encuentra uno adjudicado a McDermott para la ingeniería, adquisición, construcción y puesta en marcha de instalaciones destinadas al tratamiento de gas y separación de líquidos.
También fue adjudicado a Pumpco, compañía afiliada a MasTec, un contrato de ingeniería, adquisición y construcción por más de US$ 1.000 millones para el sistema de gasoductos del proyecto, en colaboración con Bonatti y Contreras Hnos. El acuerdo está sujeto a la decisión final de inversión.
Marín participará además de un panel en París sobre Argentina LNG, proyecto que definió como “el más grande en la historia de la Argentina”. En esa actividad estará acompañado por Sultan Al Jaber, CEO de Adnoc y ministro de Industria de Emiratos Árabes, y Gustavo Descalzi, CEO de ENI.









