Galmarini defendió el viaje y sostuvo que no representó una exageración. Explicó que Massa, luego de dejar la función pública, cumplió con las restricciones establecidas por la ley de ética pública y que actualmente trabaja con gobiernos de otros países en proyectos vinculados con inversiones. También señaló que ambos llevan una vida sin grandes gastos cotidianos, que permanecen en la misma vivienda desde hace tres décadas y que sus hijos son mayores y trabajan.
La pareja decidió realizar el viaje apenas dos días antes de partir y permaneció cinco días en el exterior. El destino fue Barbados, desde donde regresaron posteriormente a la Argentina.
El traslado se realizó en un Gulfstream G-500 perteneciente al empresario Francisco De Narváez. La aeronave partió desde Montevideo el jueves 13 de agosto a las 6.40 y llegó a Bridgetown, capital de Barbados, con un grupo de siete pasajeros. Ese mismo día regresó a Buenos Aires sin pasajeros.
Para llegar a Uruguay, parte de la comitiva se habría trasladado previamente desde el aeropuerto de San Fernando en un avión matrícula LV BBG, que despegó durante la madrugada con destino a Carrasco.
Entre los pasajeros que viajaron al Caribe también estuvieron Daniel Guerra, empresario vinculado a la industria del plástico y a negocios inmobiliarios, y su esposa, Andrea Mirón. Guerra mantiene una relación de amistad con Massa desde hace años y ambas parejas suelen compartir vacaciones.
También formó parte del grupo Andrea González Iturbe, viuda de Diego Santillán, quien había sido jefe de campaña de Massa durante su etapa como intendente de Tigre y posteriormente ocupó el cargo de secretario de Protección Ciudadana.
La lista se completó con Andrés Mariano Ceriani, concejal del Frente Renovador en San Martín, y su esposa, Analia Martín. Ceriani y Massa mantienen una relación de amistad desde la adolescencia y participaron juntos en la construcción política del espacio que posteriormente dio origen al Frente Renovador.
El avión utilizado para el traslado es un Gulfstream G-500, una aeronave ejecutiva de largo alcance con capacidad para transportar entre 13 y 19 pasajeros. Cuenta con asientos que pueden convertirse en camas y un diván de tres plazas que también puede transformarse en una cama.
De acuerdo con estimaciones realizadas por personas vinculadas al sector aeronáutico, un viaje de ida y vuelta en una aeronave de esas características ronda los US$200.000. En este caso, el avión realizó dos viajes, por lo que el costo total estimado podría alcanzar los US$400.000, sin contemplar otros tramos.
El viaje tuvo como motivo el aniversario de Massa y Galmarini. Durante esos días, ambos compartieron mensajes en redes sociales para celebrar sus 30 años de matrimonio.
El regreso también incluyó escalas. El avión de De Narváez salió de Barbados y aterrizó a las 17.12 en Asunción, Paraguay, donde realizó una breve escala técnica antes de continuar hacia Uruguay, desde donde había iniciado el trayecto de ida.
Ese mismo día, aproximadamente dos horas antes de la llegada del Gulfstream a Asunción, había aterrizado allí el LV BBG, la misma aeronave utilizada para el traslado previo hacia Montevideo. Permaneció unos 20 minutos en el aeropuerto paraguayo y luego partió hacia Uruguay. Después de una nueva escala, aterrizó en San Fernando pasadas las 20.
Massa y Galmarini figuraron en el vuelo de regreso con sus pasaportes italianos. El itinerario finalizó luego de las distintas escalas realizadas durante el regreso desde el Caribe.









