La mejora se produjo pese a una caída del 6,5% en los ingresos, que pasaron de $1.041.045 millones a $973.464 millones. La ganancia bruta también disminuyó, de $259.541 millones a $228.655 millones. En paralelo, la empresa redujo sus gastos de comercialización un 9% y los administrativos un 14%, lo que permitió llevar la pérdida operativa de $25.561 millones a $9.738 millones.
La compañía también avanzó durante el ejercicio con una reestructuración interna, que incluyó cambios en las estructuras de distintas áreas y una reasignación de funciones y roles. Al cierre del período contaba con 5.999 empleados y 3.386 trabajadores de empresas contratistas.
Otro factor que contribuyó a reducir el resultado negativo fue la mejora financiera. Los costos financieros bajaron de $28.705 millones a $8.952 millones, mientras que la pérdida antes del Impuesto a las Ganancias pasó de $46.183 millones a $23.716 millones.
El principal foco de dificultades continuó siendo el negocio de Azúcar y Alcohol, que pasó de una pérdida de $21.273 millones a $25.961 millones. Sus ingresos también cayeron, de $551.171 millones a $515.304 millones.
Durante el ejercicio, Ledesma vendió 477.730 toneladas de azúcar, un 7% más que el año anterior. Las exportaciones representaron más de la mitad del volumen, con 248.200 toneladas frente a las 228.889 toneladas del período anterior. La empresa también compró azúcar a terceros para refinarla o comercializarla en el exterior, con el objetivo de diversificar mercados.
El segmento fraccionado mostró una evolución positiva. Las marcas Ledesma Clásica y Superior alcanzaron ventas por 105.524 toneladas, un 18% más que las 89.910 toneladas del ejercicio anterior, mientras que Dominó aumentó sus ventas un 52%, hasta casi 14.000 toneladas. Sin embargo, la compañía señaló que se trata de un mercado con alta competencia y márgenes reducidos.
En el mercado industrial, las ventas de azúcar a fabricantes de alimentos y bebidas cayeron 6%, hasta 105.544 toneladas, en un contexto de demanda todavía débil y presión sobre los costos.
En alcohol, Ledesma produjo 105.500 metros cúbicos, de los cuales 94.500 correspondieron a bioetanol. La compañía planteó además que persiste la falta de previsibilidad sobre el precio del biocombustible, debido a que continúa sujeto a decisiones administrativas.
El resto de los negocios tuvo una evolución más favorable. Papel y Librería pasó de una pérdida de $6.391 millones a una ganancia de $2.764 millones; Frutas y Jugos pasó de un resultado negativo de $197 millones a una ganancia de $6.640 millones; y el segmento Agropecuario incrementó su resultado positivo de $2.300 millones a $6.819 millones.
En Papel, los ingresos descendieron de $287.316 millones a $255.909 millones, aunque la producción creció 12%, hasta 101.536 toneladas. Las ventas locales aumentaron 3%, a 64.071 toneladas, y las exportaciones crecieron 12%, hasta 35.079 toneladas.
La empresa describió un escenario interno complejo para este negocio, con demanda débil, precios bajos y mayor competencia de productos importados, particularmente desde Brasil. Los márgenes son más ajustados en el papel obra, mientras que otros productos, como cuadernos y químicos, presentan una rentabilidad mayor.
Frutas y Jugos, en cambio, tuvo uno de los mejores desempeños de la compañía. Ledesma produjo 127.943 toneladas de frutas, procesó 120.285 toneladas y obtuvo 8.174 toneladas de jugos concentrados y 667 toneladas de aceites esenciales. Además, embaló casi 19.000 toneladas de limones y naranjas destinadas a la exportación.
En el caso del limón, el 46% de las exportaciones tuvo como destino la Unión Europea, el 33% Estados Unidos y el 21% otros mercados. En aceites esenciales, el 80% de la producción fue destinada al exterior.
El segmento Agropecuario también mejoró sus resultados por segundo año consecutivo, favorecido por los precios de la soja y el ganado. La producción agrícola rondó las 158.000 toneladas, aunque quedó por debajo de las expectativas debido a factores climáticos.
Para el próximo ejercicio, Ledesma mantiene una perspectiva cautelosa y prevé menores necesidades de financiamiento junto con una mejora de las condiciones financieras. La empresa apunta a profundizar la eficiencia productiva, administrativa y comercial, mientras que la evolución de la zafra y los precios serán determinantes para el negocio azucarero. En Papel, anticipa una demanda todavía débil, mientras que mantiene mejores expectativas para Frutas y Jugos.
Finalmente, la compañía prevé absorber los $18.437 millones de resultados negativos no asignados mediante parte de su reserva facultativa. Así, Ledesma cerró el ejercicio todavía con pérdidas, pero con una reducción significativa del resultado negativo frente al período anterior.









