La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) atribuyó la mejora interanual en las ventas minoristas de las pymes a circunstancias excepcionales relacionadas con el pago del sueldo anual complementario y la actividad comercial generada por el Mundial de fútbol, aunque la comparación con mayo reveló un deterioro.
Según el análisis de la entidad, el aumento interanual se debió en gran medida a la inyección de liquidez proporcionada por el aguinaldo y al alza en las ventas derivadas del evento deportivo.
No obstante, este alivio no llegó a todos los sectores. Cuatro de los siete rubros analizados terminaron con resultados positivos en junio, mientras que los otros tres continuaron en descenso.
El sector que registró el mayor crecimiento fue el de Perfumería, con un aumento del 9,5% interanual. Este resultado también se relaciona con una base de comparación baja; en junio de 2025, un extenso fin de semana turístico había reducido la actividad comercial. Sin embargo, los comerciantes expresaron su preocupación por el incremento en las compras realizadas en el exterior a través de plataformas digitales, así como por las dificultades financieras ocasionadas por la presión tributaria y embargos.
El segundo mejor desempeño fue el de Farmacia, que creció un 5,4%. La mayor circulación de enfermedades respiratorias típicas del invierno impulsó la demanda, aunque los consumidores optaron por medicamentos esenciales y alternativas genéricas para equilibrar sus gastos. Además, las farmacias informaron sobre retrasos en los pagos de obras sociales, lo que complicó la reposición de inventarios y afectó su situación financiera.
En el rubro de Alimentos y bebidas, las ventas aumentaron un 2,9%. CAME indicó que el medio aguinaldo y el inicio del Mundial impulsaron especialmente la compra de bebidas, snacks y productos de panadería, compensando parcialmente la debilidad de meses anteriores. Sin embargo, el informe enfatizó que las operaciones se vieron fuertemente influenciadas por promociones bancarias y billeteras digitales, mientras que los consumidores fueron más cautelosos, comprando menos por ticket y optando por segundas marcas y canales mayoristas o informales.
También registró resultados positivos el sector de Textil e indumentaria, que creció un 1,9%. El recambio estacional por la llegada del invierno benefició la venta de prendas abrigadas, y el interés por camisetas y artículos deportivos relacionados con la Selección argentina brindó un impulso adicional. A pesar de ello, el sector continuó enfrentando la competencia de productos importados y del comercio informal, lo que afectó su rentabilidad.
Entre los rubros que mostraron caídas, Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles reportó la mayor disminución, con una baja del 3,1%. CAME detalló que el aguinaldo no logró activar la demanda ya que los consumidores optaron por gastar en lo esencial y regalos de menor valor. Además, la escasa disponibilidad de crédito limitó las ventas de productos durables y algunos comercios decidieron paralizar inversiones o cerrar sucursales.
El sector de Ferretería, junto a materiales eléctricos y de construcción, experimentó una caída del 2%. Aunque el aguinaldo trajo algo de movimiento, la falta de nuevas obras redujo la demanda, concentrándose las ventas en reparaciones urgentes en los hogares. Los comerciantes también mencionaron un aumento en la competencia de distribuidores mayoristas que venden directamente al consumidor.
El segmento de Calzado y marroquinería sufrió una caída del 1%. El inicio del invierno impulsó algunas ventas, pero no fue suficiente para contrarrestar la debilidad del consumo general. La entidad señaló que las promociones y financiamiento se volvieron casi imprescindibles para concretar ventas, y muchos consumidores prefirieron reparar productos existentes en lugar de comprar nuevos.
Más allá de la tendencia en las ventas, el relevamiento reveló una leve mejora en la percepción de los comerciantes sobre su situación económica. El 50,1% indicó que su situación se mantuvo estable en comparación al año anterior, un aumento de 1,9 puntos porcentuales en relación a mayo. A su vez, los negocios que describieron una situación desfavorable disminuyeron al 43,1%.
Las expectativas sobre el futuro continuaron siendo moderadas. El 52,3% de los comercios consideró que su situación se mantendrá igual dentro de un año, mientras que el 37,7% anticipó una mejora y el 10% pronosticó un deterioro.
En cuanto a inversión, no se registraron cambios significativos. El 59,3% opinó que el contexto actual sigue siendo poco propicio para invertir o ampliar capital, frente a un 12,2% que lo vio como favorable y un 28,5% que prefirió no emitir una opinión.
El informe fue elaborado a partir de un relevamiento realizado entre 1.124 comercios minoristas de todo el país entre el 29 de junio y el 3 de julio. El Índice de Ventas Minoristas de CAME incluye siete rubros comerciales, ajusta los datos por inflación utilizando el IPC del INDEC y construye el indicador con base en diciembre de 2022 igual a 100. Además, desde agosto de 2025 incorpora información específica de aproximadamente 267 perfumerías para fortalecer la medición de ese sector.









