En ese sentido, sostuvo que el Gobierno tiene un rol importante para superar la histórica discusión entre la industria y el sector agropecuario y planteó la necesidad de dejar de verlos como actividades enfrentadas. Además, consideró que es válido debatir qué industrias conviene desarrollar en el país, aunque remarcó que Argentina no puede seguir exportando únicamente materia prima.
“Lo que sí no tengo duda es que no podemos seguir exportando materia prima sin valor agregado”, afirmó. También señaló que la industrialización de esas materias primas genera mayor riqueza y resulta clave para el desarrollo económico.
Respecto de la competitividad, consideró que no depende exclusivamente del tipo de cambio, sino también de factores impositivos, laborales y, especialmente, de la infraestructura, que —según indicó— incrementa los costos de producción y limita el crecimiento.
En esa línea, sostuvo que es necesario dejar de lado las discusiones ideológicas y avanzar en consensos que permitan mejorar la infraestructura, siguiendo el ejemplo de otros países.
En relación con una posible candidatura, destacó la importancia de que el sector empresario se involucre en los asuntos públicos, aunque aclaró que ello no implica necesariamente ser candidato.
“Muchas cosas malas que ocurrieron, ocurrieron porque la miramos de afuera”, expresó. Además, reconoció que los empresarios tienen una responsabilidad pendiente en ese aspecto y consideró que deberían involucrarse más activamente.
También planteó la necesidad de fomentar el diálogo y aceptar que las propuestas de otros sectores pueden aportar soluciones. En ese marco, sostuvo que el sector empresarial debe respaldar aquellas medidas del Gobierno que considere positivas, sin dejar de señalar los aspectos con los que no esté de acuerdo.
Al referirse a la gestión del presidente Javier Milei, afirmó que “este Gobierno ha hecho un cambio profundo” y destacó especialmente el ordenamiento de las cuentas públicas.
Sobre ese punto, señaló que el déficit fiscal fue durante años uno de los principales problemas del país y que su corrección resulta fundamental para consolidar una moneda estable, fortalecer el sistema financiero y ampliar el acceso al crédito.
Asimismo, sostuvo que los países con mayor desarrollo económico presentan una mayor participación del crédito respecto de su producto bruto, aunque advirtió que ese factor por sí solo no alcanza para garantizar el crecimiento.
En ese sentido, consideró que Argentina necesita asumir un rol más activo para acompañar el desarrollo de esta nueva etapa económica.
Como ejemplo, mencionó el crecimiento esperado en Neuquén a partir del desarrollo de Vaca Muerta y señaló que ese proceso requiere planificación en materia de vivienda e infraestructura. Recordó además que la falta de planificación durante procesos migratorios anteriores favoreció el crecimiento de asentamientos urbanos.
Finalmente, sostuvo que el desarrollo de nuevas actividades productivas en el interior del país representa una oportunidad, aunque remarcó que será necesario planificar cómo acompañar esos procesos y facilitar el traslado de trabajadores hacia esas regiones.









