Según un reciente informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad, “tres de cada cuatro porteños ocupados son asalariados y en el primer trimestre de 2026 los salarios se incrementaron por debajo de la inflación”. Esto refleja un deterioro en la distribución del ingreso, tanto a nivel individual como familiar. Un indicador de esta situación es el aumento del coeficiente de Gini en todos los casos estudiados. A pesar de que los ingresos totales familiares y per cápita han evolucionado por encima de la inflación, esta tendencia se debe principalmente al crecimiento de los ingresos más altos, mientras que los más bajos presentan un incremento inferior.
El informe destaca que, en un período donde las tasas de desocupación y de subocupación permanecen estables en comparación con el mismo trimestre del año anterior, la situación del mercado laboral sigue siendo preocupante.









