El proyecto contempla una inversión total de US$110 millones. En esta primera etapa, la terminal incorpora un nuevo hall de acceso, 32 puestos de check-in, sectores técnicos y operativos renovados y una ampliación de 650 metros cuadrados en el área de embarque de vuelos de cabotaje.
El edificio también suma espacios comerciales destinados a gastronomía, embalaje de equipaje y cajeros automáticos. En el sector de preembarque doméstico funcionará además un espacio gastronómico con una propuesta vinculada con la oferta regional.
La ampliación se realiza en un contexto de crecimiento del movimiento de pasajeros en la terminal salteña. Durante los primeros siete meses del año pasaron por el aeropuerto 830.859 pasajeros: 767.968 correspondieron a vuelos nacionales y 62.891 a servicios internacionales. El número representa un incremento del 2,35% respecto del mismo período del año anterior.
La obra incluyó además distintas mejoras funcionales, entre ellas una nueva sede de correos, una subestación eléctrica, un edificio técnico para el sistema de bombeo, trabajos de recuperación en los accesos y la remodelación del pórtico vehicular.
Durante el acto de presentación participaron el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz; el director ejecutivo de la empresa concesionaria del aeropuerto y la titular del organismo regulador del sistema aeroportuario, junto con funcionarios vinculados al turismo, representantes empresariales y miembros de la comunidad aeroportuaria.
Sáenz destacó el carácter estratégico de la ampliación para la provincia y el norte argentino. El gobernador señaló que la nueva infraestructura busca acompañar el crecimiento de Salta y fortalecer su posición como nodo de conectividad aérea de la región.
Según detalló el mandatario, la provincia concentra aproximadamente la mitad del tráfico aéreo del norte argentino y alrededor del 75% de la conectividad aérea internacional de la región. La terminal cuenta con conexiones hacia Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, Iguazú y Neuquén, además de servicios internacionales hacia Perú, Panamá y Paraguay. También está prevista una conexión con Brasil a partir de diciembre.
El aeropuerto además opera vuelos vinculados con la actividad minera, que conectan la provincia con distintos proyectos y campamentos ubicados en la Puna salteña.
La próxima etapa del proyecto comenzará una vez concretada la transición operativa hacia el nuevo edificio. Cuando finalice el plan maestro, la terminal tendrá una superficie total de 16.160 metros cuadrados.
El proyecto completo contempla una ampliación de la sala de embarque internacional, un nuevo sector de migraciones para pasajeros arribados al país y la renovación de la sala VIP destinada a los vuelos domésticos.
Actualmente, el aeropuerto mantiene conexiones regulares con distintos destinos nacionales y vuelos internacionales hacia Asunción, Panamá y Lima. Las obras forman parte de un programa de inversiones en infraestructura aeroportuaria que durante los últimos cinco años destinó más de US$1.000 millones a trabajos de modernización de pistas y terminales en distintos puntos del país.









