El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el Gobierno se prepara para distintos escenarios económicos y electorales y destacó las medidas que, según sostuvo, permitirán fortalecer la economía durante los próximos meses. Entre ellas mencionó la acumulación de reservas y la búsqueda de un swap, al tiempo que afirmó que el objetivo es evitar que un eventual resultado electoral adverso genere consecuencias sobre los argentinos.
Caputo sostuvo que confía en que el presidente Javier Milei se impondrá en las elecciones de 2027, aunque remarcó que su responsabilidad al frente de la cartera económica es contemplar escenarios diferentes. “Lo importante no es lo que pienso yo, sino lo que piensa la gente. Si se da lo que pienso yo, bárbaro; pero, si no, tengo que estar preparado para que los argentinos no sufran”, afirmó.
En ese contexto, el ministro se refirió al denominado “riesgo kuka”, utilizado para describir un eventual triunfo del kirchnerismo, y aclaró que su evaluación corresponde a una opinión personal. “Yo te digo: es cero. No hay ninguna posibilidad”, sostuvo al referirse a la posibilidad de que ese espacio se imponga electoralmente.
El funcionario también cuestionó el valor de las encuestas como herramienta para anticipar escenarios políticos. Según explicó, los sondeos han mostrado dificultades para proyectar resultados en distintos países y mencionó las elecciones de 2025 como ejemplo. “Ya no tienen mucho sentido las encuestas. En octubre perdía el Presidente y la gente no llegaba al quince del mes. Es lo mismo que están intentando instalar ahora”, afirmó.
Caputo sostuvo además que no toma sus decisiones a partir de los indicadores de opinión pública y que prefiere observar el comportamiento de los votantes. “No me pueden importar menos las encuestas porque confío en la gente y en el sentido común”, expresó.
En materia económica, el ministro cuestionó la interpretación del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) desestacionalizado, que registró una caída del 2,9% en julio. Según Caputo, esa medición presenta una volatilidad que no refleja por sí sola la evolución estructural de la economía.
“Si se mira el EMAE desestacionalizado, claramente está dando un nivel de volatilidad que no refleja la realidad”, sostuvo. En ese sentido, explicó que la sucesión de subas y bajas mensuales puede estar afectada por distintos factores puntuales y consideró necesario observar otros indicadores para evaluar la tendencia general de la actividad.
Caputo destacó particularmente la serie de tendencia-ciclo, que busca eliminar de las mediciones determinados efectos transitorios. “La tendencia ciclo lo que hace es sacar lo que se llama el ruido económico como efectos puntuales: paros, el Mundial, la llegada del Papa”, explicó.
De acuerdo con su análisis, cuando se observa la actividad mediante esa metodología se acumulan 29 meses de crecimiento, aunque reconoció una desaceleración reciente. “Ahora estamos creciendo al 0,2% mensual”, señaló, y vinculó parte de esa moderación con distintos shocks que afectaron a sectores de la economía, entre ellos el aumento de los costos energéticos para algunas pequeñas y medianas empresas.
El ministro también anticipó una serie de factores que, según su perspectiva, podrían contribuir a la actividad durante los próximos meses. Entre ellos mencionó el inicio de la construcción de casi 9.000 kilómetros de corredores viales previsto para octubre, una nueva licitación vinculada con créditos hipotecarios y el ingreso progresivo de inversiones correspondientes a proyectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Según Caputo, la caída registrada en julio estuvo vinculada al “ruido macroeconómico”, mientras que los datos de agosto y septiembre muestran señales de recuperación. En ese marco, sostuvo que la actividad comenzará a mostrar una mejora a medida que avancen las inversiones y los proyectos previstos por el Gobierno.









