Durante el mes de junio, las automotrices chinas registraron 4.584 patentamientos de un total de 45.995 vehículos, lo que equivale a un 9,97% de la cuota del mercado argentino. Este porcentaje supera el 10% al considerar solo automóviles y comerciales livianos, que constituyen el segmento más grande de la industria.
El crecimiento es resultado de múltiples factores. La apertura de importaciones ha facilitado la entrada de nuevas marcas y una mayor variedad de modelos disponibles. Además, los consumidores han empezado a apreciar más los vehículos chinos, centrándose en la relación entre equipamiento, tecnología y precio.
BYD se ha posicionado como la marca china más vendida en Argentina, alcanzando 1.740 patentamientos en junio. Otras marcas como Chery y BAIC también han demostrado un buen desempeño, con 694 y 689 unidades vendidas, respectivamente. Además, marcas como Haval, MG, Changan, JAC, Jetour, Foton, DFSK, Dongfeng y GAC están aumentando su participación en el mercado.
A diferencia de los primeros años de su llegada, cuando la oferta se limitaba a algunos SUV y camionetas, actualmente las marcas chinas abarcan prácticamente todos los segmentos disponibles: autos urbanos, SUV, pick ups, híbridos, híbridos enchufables, eléctricos y vehículos comerciales.
Entre los modelos más accesibles se encuentran el JMEV Easy 3, desde US$18.900, y el JAC S2, desde US$20.900. También hay opciones de mayor gama, como el BAIC BJ30 desde US$35.800, el Haval H6 Pro HEV desde US$35.500, y el Tank 300, que supera los US$50.000.
La presencia de marcas chinas en la movilidad eléctrica es aún más prominente, con BYD acaparando aproximadamente el 70% de las ventas de vehículos 100% eléctricos en Argentina, gracias al éxito del Dolphin Mini, que se ha convertido en el eléctrico más vendido en el país.
El crecimiento de las automotrices chinas se refleja también en la red comercial, donde actualmente más de 300 concesionarias y puntos de venta ofrecen estos vehículos, y la cifra sigue en aumento con la llegada de nuevos fabricantes.
El auge de las marcas chinas ha transformado el panorama de autos 0 km en Argentina. Con más de 20 marcas y una oferta que supera los 90 modelos, estas empresas han dejado de ser una promesa para el futuro y se han convertido en un jugador esencial en la dinámica de la industria automotriz local.









