“Jugadores… respeten a la hinchada, saluden a la gente, que nunca pide nada”, fue el canto que resonó desde las tribunas. Esta situación provocó una respuesta inmediata de Lionel Messi, quien levantó los brazos señalando hacia la sección de donde provenía el reclamo, y mostró una expresión de confusión con un gesto de “¿qué les pasa?”. Poco después, también hizo un movimiento con la mano en tono de negación hacia los aficionados que manifestaban su descontento.
El capitán argentino no fue el único en reaccionar; Rodrigo De Paul, su compañero en el campo, también se unió al llamado. Ya en el tiempo de descuento, el mediocampista se dirigió a la afición levantando los brazos e invitándolos a animar al equipo. Durante la posterior ovación tras el silbato final, De Paul hizo un gesto señalando la estrella del escudo, enfatizando que el triunfo era un esfuerzo colectivo.
La manifestación de descontento provino del grupo de aficionados “La Familia”, quienes ya habían anticipado su intención de llevar a cabo esta medida. El desencadenante del malestar tuvo lugar después de la derrota ante Orlando City, donde los hinchas esperaban al menos un saludo de los jugadores al término del encuentro.
El grupo enseguida hizo públicos sus motivos a través de redes sociales. “Estamos haciendo un poco de huelga. Porque nos gustaría que después del partido, no importa si el equipo gana, pierde o empata, vengan a saludarnos. Por favor. Estamos aquí, trabajamos como locos, hacemos todo lo que podemos hacer. Esperamos un poquito de gratitud”, explicó Tata, uno de los integrantes de ‘La Familia’, en un video compartido online.
Otro miembro del grupo profundizó en el malestar generalizado entre los aficionados con el equipo del Inter Miami, afirmando: “Nosotros estamos desde el primer día. Y siempre estamos, perdamos o ganemos, apoyando al Inter Miami. Queremos que por lo menos nos saluden y agradezcan todo el esfuerzo que hacemos en la previa y en todo lo que organizamos”.
Al término del encuentro contra Portland Timbers, Messi, junto a De Paul y Luis Suárez, finalmente se acercaron a saludar a los presentes, buscando atender el reclamo de gratitud por parte de la hinchada.









