Mediante la Resolución N° 155/2026, la Secretaría de Energía formalizó este martes la adjudicación de 20 proyectos que suman una capacidad de 700,5 MW con una inversión proyectada de US$ 700 millones.
Los proyectos se localizan en siete regiones: Provincia de Buenos Aires, NOA, NEA Chaco-Formosa, NEA Misiones-Corrientes, Litoral Entre Ríos, Litoral Santa Fe y Pampa. El propósito de la licitación es prevenir cortes durante las horas de mayor demanda, aprovechando la capacidad instalada en la infraestructura de transmisión de alta tensión.
La mayor cantidad de proyectos fue adjudicada a la empresa Genneia, bajo la dirección de Jorge Brito, que se quedó con siete proyectos. También participaron la sanjuanina DQD Energy con ocho proyectos, 360 Energy Solar, fundada por la familia Ivanissevich, con tres proyectos, Aluar, de los Madanes Quintanilla, dueños de la empresa de neumáticos FATE, que obtuvo un proyecto, y la compañía Intermepro, que recibió un proyecto.
Las ofertas se presentaron el 27 de mayo, y tras una evaluación técnica y la apertura de los sobres económicos, efectuada el 24 de junio, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico elaboró un informe de preadjudicación que sostenía la resolución final.
La asignación de proyectos refleja las necesidades de refuerzo y la demanda regional: Buenos Aires (185 MW), NOA (150 MW), NEA Chaco-Formosa (161,5 MW), NEA Misiones-Corrientes (50 MW), Litoral Entre Ríos (50 MW), Litoral Santa Fe (36 MW) y Pampa (68 MW).
Los oferentes instalarán parques de baterías, prácticamente todos con tecnología proveniente de China, en sus instalaciones. Estos parques permiten almacenar la energía generada en momentos de baja demanda, que resulta más económica, y suministrarla al sistema en picos de alta demanda, contribuyendo así a ofrecer una alternativa eléctrica más barata y desplazando el uso de combustibles costosos y de importaciones.
El almacenamiento de energía mediante baterías ofrece una rápida respuesta ante fluctuaciones en la demanda, proporciona flexibilidad al sistema y permite aumentar las reservas, lo que ayuda a operar con mayor seguridad y reducir la probabilidad de cortes, mejorando la calidad del servicio eléctrico para usuarios residenciales, comerciales e industriales.
Este paso marca la segunda iniciativa de almacenamiento, luego de la experiencia denominada Alma-GBA, que adjudicó 713 MW en nodos críticos del AMBA, con una inversión estimada en US$ 540 millones. Actualmente, se llevan a cabo las obras para su implementación.









