De acuerdo con la documentación más reciente, el patrimonio neto declarado por Adorni experimentó un aumento notable en 2024, pasando de $478 millones a $570 millones, lo que representa un incremento nominal de aproximadamente $92 millones. En 2025, continuó creciendo, aunque a un ritmo más lento, llegando a $627 millones, implicando una suba nominal cercana a los $57 millones. En total, entre principios de 2024 y finales de 2025, el patrimonio declarado aumentó alrededor de $149 millones.
Las declaraciones incluyen también registros de gastos, deudas y cambios en la valuación de activos. Para entender los recursos que se sumaron durante este período, es fundamental revisar la sección de Evolución Patrimonial, donde los funcionarios deben detallar los ingresos que justifican sus movimientos económicos en cada ejercicio.
Además de su salario como funcionario, las declaraciones juradas registran ingresos adicionales por $419,4 millones durante 2024 y 2025, en la categoría “Ingresos no alcanzados por el Impuesto a las Ganancias”. En 2024, declaró $148,6 millones en esta categoría y $270,7 millones en 2025.
Este importe contrasta notablemente con los ingresos laborales reportados en el mismo periodo. Mientras los ingresos por trabajo personal (su salario) sumaron $52 millones en 2024 y $46,5 millones en 2025, los ingresos no alcanzados por Ganancias sobrepasaron ampliamente estas cifras.
En total, en sus dos primeros años como funcionario, Adorni reportó aproximadamente $98 millones de ingresos salariales y alrededor de $419 millones en ingresos exentos. Para ARCA y los sistemas de control patrimonial, los ingresos no alcanzados sirven para justificar el origen de los recursos que influyen en la situación económica de una persona, incluso si no están sujetos al Impuesto a las Ganancias.
Esto implica que no todo el dinero que explica la evolución patrimonial de un contribuyente está gravado. Factores como herencias, venta de ciertos activos, rendimientos financieros o recuperos de capital pueden no tributar Ganancias y, sin embargo, son esenciales para comprender su capacidad de financiar gastos, compras, inversiones o aumentos patrimoniales.
Por lo tanto, esta categoría es crucial en las declaraciones juradas para esclarecer cómo surgen los recursos que explican la evolución económica de los funcionarios.
En el caso de Adorni, se registraron más de $419 millones bajo este concepto durante su gestión pública. No obstante, la documentación pública no permite identificar las operaciones específicas que componen dicha cifra.
La información se presenta de manera agregada y sin desglose, lo que imposibilita determinar si corresponde a ventas de activos, rendimientos financieros, transacciones relacionadas con criptomonedas o algún otro tipo de ingresos no gravados.
Adicionalmente, está el mencionado “ahorro en negro”, que Adorni aseguró haber acumulado antes de asumir su cargo. Los u$s 513.000 declarados tras las correcciones de 2023, junto a las tenencias en criptomonedas, inmuebles y vehículos, encajan en la sección de bienes patrimoniales (no los ingresos), donde se detalla lo que posee el funcionario al inicio y al cierre de cada ejercicio.
Durante este tiempo, Adorni llevó a cabo diversas operaciones inmobiliarias mediante créditos e hipotecas, aunque sostiene que su capacidad adquisitiva se debió a sus logros en el sector privado, especialmente por inversiones en criptomonedas que no fueron declaradas.









