Según la hipótesis que investiga la causa, este breve incidente habría facilitado la entrada de bacterias al circuito de los medicamentos inyectables, que posteriormente fueron distribuidos a diversos hospitales. El hecho se habría producido en una zona crítica, donde el fentanilo en polvo se disuelve en agua esterilizada antes de ser envasado en ampollas de vidrio.
Los peritajes técnicos indican que la falla se produjo en el tramo final del proceso, donde una manguera de acero quirúrgico lleva la mezcla hacia el área de llenado. Expertos explicaron que el contacto de este dispositivo con el aire del entorno compromete la esterilidad absoluta requerida en este procedimiento.
A pesar de que las Buenas Prácticas de Fabricación dictan la necesidad de suspender la producción, limpiar el área y descartar el producto en caso de un incidente como este, se continuó con la operación. Los operarios habrían reconectado la manguera y completado el llenado de tres lotes adicionales que fueron posteriormente vendidos.
Además, la investigación descubrió mensajes en los celulares confiscados donde empleados de control de calidad admitían las irregularidades. En uno de los intercambios se leyó: “Nos agarran por el fentanilo ese de mierda; ese que se desconectó la manguera: ¿te acordás?”.
En esa misma conversación, se reconocía que el producto estaba “re contaminado” y que se habían solicitado muestras nuevas, a pesar de que el lote ya había sido comercializado. La fiscal Laura Rotela señaló que el laboratorio recibió múltiples alertas sobre la peligrosidad de los medicamentos producidos sin cumplir con los protocolos de seguridad. Sin embargo, no se habrían tomado medidas preventivas para proteger la salud pública, a pesar de las advertencias.
Luego de los fallecimientos reportados en el Hospital Italiano de La Plata, la firma HLB intentó









