Aunque el Carnaval brindó un breve y festejado repunte, Semana Santa mostró un descenso en comparación con sus promedios históricos. Este último feriado, que tradicionalmente solía ser un impulso antes de las vacaciones de invierno, no ha cumplido con las expectativas. Un informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) calificó este fin de semana largo como el “menos movido del año”, tanto en la costa como en el resto del país.
En la costa argentina, los últimos días evidencian una baja ocupación hotelera, con mínimas reservas en propiedades y escasa afluencia a los restaurantes. Este lunes, a pesar de amanecer fresco, fue soleado, atrayendo a un número algo mayor de visitantes en comparación con el sábado lluvioso y el domingo gris y frío.
La tendencia observada en los fines de semana largos previos del primer semestre se repite, y el acumulado de resultados negativos afecta sensiblemente a los sectores más dependientes del turismo en Mar del Plata, como la hotelería y la gastronomía. Representantes de ambos sectores expresan su preocupación, pues el incremento en los costos no se acompaña del aumento en el número de turistas.
“Los últimos feriados fueron muy flojos y la ocupación de alojamiento no ha superado el 50%”, afirmó Pablo Santín, secretario general de la seccional Mar del Plata de la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra). Las consecuencias son severas: “En los últimos dos meses, 40 establecimientos han cerrado o anunciado su cierre, lo que ha llevado a la pérdida de alrededor de 400 empleos”, comentó. La disminución en el consumo se hace cada vez más evidente en todas las áreas del sector.
El impacto se vio reflejado en la agenda de actividades que Mar del Plata ofreció para este fin de semana. Solo hubo un número limitado de espectáculos y obras de teatro comparado con las programaciones típicas de los fines de semana cortos.
“Entre domingo y este lunes, con mejor clima, hubo un leve aumento de actividad, asociado a la visita de gente local que pasea, disfruta de una buena comida y regresa en el día”, explicó el propietario de un reconocido restaurante de Playa Grande. “Desde Carnaval no hemos sumado personal de refuerzo”, añadió. Al mediodía y al atardecer, se observaron pequeñas aglomeraciones de personas caminando bajo el sol, abrigadas.
Los comensales optaron por espacios cubiertos con vista al mar, pero el movimiento en los almuerzos y cenas fue modesto, según informaron empresarios gastronómicos. “Los fines de semana largos carecen de fuerza”, confirma Hernán Szkrohal, presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, quien destacó que la situación del sector es “muy compleja”.
Este martes se llevará a cabo un último relevamiento sobre el movimiento del fin de semana largo que concluye. Sin embargo, los indicadores iniciales no son esperanzadores: las reservas de hotelería apenas alcanzaron el 35% de la capacidad disponible. Aunque podrían haber mejorado ligeramente por arribos espontáneos, Szkrohal aclara que ante la falta de huéspedes en los últimos fines de semana largos, muchos hoteles de menor categoría ya no abren sus puertas. A la vez, algunos restaurantes y bares reportaron ingresos apenas superiores a un fin de semana común, y esta vez, por debajo de los tres anteriores que se dieron en el primer cuatrimestre de 2026.
“Las razones son múltiples: el clima, el Mundial y la falta de dinero”, resume Szkrohal al intentar explicar la situación. Esto se refiere a estos últimos tres días, que fueron desde lluvias intensas el sábado hasta un lunes de cielo despejado. El referente turístico también señala la prioridad que hoy ocupa el fútbol y su principal evento internacional, además de la difícil situación económica en la que se encuentra el país.
Según el informe de CAME, del último viernes a este lunes, no se alcanzó el millón de turistas en los distintos destinos del país, registrándose un total de 993.683 viajeros, lo que generó un movimiento económico directo de $216.649 millones. Durante Carnaval, que es el período más fuerte del año, se movilizaron más de 3 millones de viajeros. En el último fin de semana largo de mayo, la cifra fue de aproximadamente 1.440.000, casi un 50% más que en estos días.
En otras localidades de la costa atlántica, como Tandil, también se reporta una baja en la llegada de turistas, con una ocupación en alojamientos que alcanzó apenas el 50% y una estadía promedio de dos noches.









