Desde el inicio de la concentración, que comenzó a recibir a numerosos fanáticos, ha emergido un mandato implícito: lograr “la cuarta”, es decir, defender la corona obtenida en Qatar. Las canciones que durante 36 años permanecieron sin alteraciones ahora han sido reformuladas, y muchos sueñan con presenciar “la última de Leo”, la culminación de una historia llena de altibajos pero que podría terminar de una forma soñada.
Como bien expresó el propio rosarino de 38 años en sus redes sociales, este evento se denomina “el último tango”. Este martes, en el destacado estadio Arrowhead (conocido simplemente como Kansas City por motivos publicitarios), Messi disputará su partido número 200 con la camiseta albiceleste. Aunque la terminología no sea del todo precisa, puede considerarse su propio Bicentenario. En un anterior encuentro en este mismo escenario, con el Inter Miami, también brilló al marcar un gol y asistir a otro, frente a más de 72.000 espectadores. Para este partido, se espera que cerca de 70.000 aficionados asistan, de los cuales se estima que alrededor del 30% serán argentinos.
Con miras a este torneo, Messi ha seguido una preparación específica. En los últimos seis meses, tras haber llevado al equipo de Florida a su primera victoria en la MLS Cup, trabajó en una rutina particular. Junto a Rodrigo De Paul, alternó entrenamientos con las Garzas y sesiones de acondicionamiento físico, todo para llegar en óptimas condiciones. Al igual que en Qatar, este Mundial le toma en plena temporada. En aquella ocasión, su actuación fue de las más destacadas vistas en torneos de este tipo.
Entre los espectadores se encontrará su familia, en su mayoría su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro. En el estadio Lusail, Messi realizó el famoso gesto del “ya está”, aunque ahora, con sus hijos un poco más grandes, ya no le exigen que se vaya “otra vez al gol”, como solían hacerlo en su etapa en Barcelona.
El 16 de junio de 2006 marcó el inicio de su trayectoria en los Mundiales, y el 16 de junio de 2026 podría significar el cierre de su camino como el jugador más influyente de la historia. Siete partidos serían necesarios para ingresar a un selecto grupo: solo 20 futbolistas lograron conquistar dos títulos mundiales, y el único argentino que lo ha conseguido es Daniel Alberto Passarella.
Messi continúa estableciendo récords en la historia de la Copa del Mundo. Es el jugador que ha disputado más partidos mundialistas, quien ha portado la cinta de capitán en más ocasiones y quien ha anotado más goles que nadie de los que compiten en este Mundial (13, seguido de Mbappé con 12 y Cristiano con 8).
Sin embargo, hay dos récords estadísticos que aún no posee de manera absoluta. Uno, difícil de conseguir, es el de más goles en un solo Mundial, que ostenta Just Fontaine con 13 en 1958. El otro es el de máximo goleador histórico en Mundiales, donde Messi está a solo tres tantos del alemán Miroslav Klose (16), y el de máximo asistidor, donde se encuentra a uno del alemán Fritz Walter (10).
El inicio del torneo fue prometedor. Tras algunas preocupaciones por una sobrecarga física, Messi se destacó en un partido contra Islandia, donde necesitó solo 22 minutos para generar un penal que convirtió inmediatamente después de ingresar, y luego facilitó el tercer gol.
Su presencia en el campo estimula a sus compañeros. Frases como “queríamos ganar por Leo” han resonado luego del ciclo más exitoso del seleccionado, que incluye dos Copas América (2021 y 2024) y la tercera estrella. Nicolás Otamendi, subcapitán de la selección, reconoció la influencia de Messi en el equipo: “Al ‘Enano’, como le decimos en el grupo, lo vivimos día a día, disfrutamos cada momento. Es un competidor nato que nos cuesta despreocuparnos y que nos impulsa a seguir y reírnos juntos. Cuando rueda la pelota, debemos ser una familia en el campo”.
Messi cumplirá 39 años el próximo 24 de junio, en medio del torneo, con partidos contra Austria y Jordania. No habrá una estrategia especial por parte de Argelia para marcarlo, afirmó su director técnico, quien ha señalado que el enfoque estará en cerrar los caminos para los jugadores que puedan asistirlo.
“Lo importante es que el equipo trabaje en conjunto, ayudándose entre sí. Salir sin recibir goles es fundamental. Nunca he tenido un plan específico contra un jugador y no será diferente ahora. Lo que vamos a hacer es cerrar los caminos de aquellos que pueden pasarle el balón a Messi”, analizó, recordando su última etapa como entrenador de Scaloni.
“Vamos a defender el título”, se escucha en diversos sectores del hotel de concentración en Kansas City. Esta frase, originada por el técnico Scaloni en una publicidad, resulta impactante. Refleja que Messi y sus compañeros están ante una vez más una cita con la historia, con un deseo que buscarán hacer realidad.









