El dato de septiembre había interrumpido la tendencia descendente que se observaba en los meses anteriores. Ahora, las mediciones privadas muestran que los precios continúan aumentando, aunque a un ritmo que podría moderarse durante octubre. La cifra definitiva dependerá de la evolución de los valores en los últimos días del mes.
Las estimaciones que ubican la inflación mensual en el 1,8% coinciden en señalar una desaceleración acotada, de apenas 0,1 puntos porcentuales frente al mes anterior. De confirmarse, el resultado tendría relevancia para el Gobierno, que busca consolidar la baja de la inflación, aunque todavía se encontraría lejos del objetivo de alcanzar un mes con variación de precios cero durante 2026.
Uno de los principales indicadores para seguir la evolución inflacionaria es el precio de los alimentos. Las mediciones semanales registraron nuevos aumentos durante la tercera semana de octubre, aunque algunas consultoras destacaron una moderación en el ritmo de las subas.
LCG informó un incremento del 0,5% en alimentos y bebidas durante ese período. Se trató de la séptima semana consecutiva con aumentos en el rubro, aunque con variaciones más moderadas. La consultora también señaló que la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en el 3,8%, con un avance de 0,6 puntos porcentuales respecto de la semana anterior.
Dentro de esa canasta, las carnes subieron un 0,5% semanal y las bebidas registraron un incremento del 1,1%. Ambos rubros explicaron más de la mitad de la variación semanal. En la medición mensual, LCG identificó a las carnes, los panificados y las verduras como los principales impulsores de los aumentos acumulados.
Por su parte, EcoGo registró una suba semanal del 0,59% en alimentos y proyectó que su Relevamiento de Precios Minoristas arrojaría una inflación general del 1,8% para octubre. La firma destacó la incidencia de alimentos y bebidas no alcohólicas en el nivel general de precios. En sentido contrario, observó una caída del 1,75% en prendas de vestir, que contribuyó a compensar parcialmente los aumentos de otros sectores.
Invecq, en tanto, midió un incremento de precios del 0,9% durante la misma semana, por encima de los registros semanales informados por LCG y EcoGo. Según sus datos, la inflación promedio móvil de cuatro semanas se ubicó en el 1,8%.
En este contexto, el presidente Javier Milei reconoció que la desaceleración de los precios avanza a un ritmo menor al esperado. El mandatario vinculó esa evolución con factores económicos internos y externos, entre ellos el crecimiento más moderado de la actividad y el comportamiento de la demanda de dinero.
“La economía está creciendo menos de lo que se esperaba. Eso hace que la demanda de dinero crezca menos de lo que debería, y, consecuentemente, el ritmo al que baja la inflación es menor”, afirmó Milei. También mencionó el escenario financiero internacional y el riesgo país, que había superado los 700 puntos básicos.
Las declaraciones presidenciales anticipan uno de los desafíos económicos de los próximos meses: sostener la desaceleración inflacionaria en un contexto de actividad por debajo de las previsiones y de persistentes aumentos en rubros sensibles, como los alimentos.
Si las proyecciones privadas se confirman, octubre mostraría una mejora moderada frente a septiembre. Sin embargo, el resultado todavía estaría lejos de una inflación nula, una de las metas planteadas por el Gobierno para su programa económico.









