El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) confirmó el cese de las operaciones después de que el viernes terminara sin acuerdo la conciliación voluntaria desarrollada en el Ministerio de Trabajo. La instancia había sido prorrogada en varias oportunidades e incluyó encuentros de trabajo con participación del Gobierno de Santa Fe.
Como parte del acuerdo alcanzado, los trabajadores que dejaron la compañía aceptaron retiros voluntarios con indemnizaciones superiores a las previstas por la legislación vigente. Un grupo reducido permanecerá vinculado a la planta para realizar tareas de mantenimiento.
La fábrica contaba con alrededor de 130 empleados. De ese total, unos 25 podrán continuar su actividad en otras compañías del grupo, entre ellas SACDE, que además participa en la ejecución del proyecto Fertil Pampa; Transportadora de Gas del Sur (TGS), controlada conjuntamente por Pampa Energía y otros accionistas; y Transener, principal operador de transmisión eléctrica de alta tensión del país.
Transener es gestionada mediante Citelec, sociedad en la que Pampa Energía mantiene una participación de control compartido con un consorcio integrado por Genneia y Edison Energía. La estructura accionaria quedó definida luego de la privatización mediante la cual el Estado vendió su participación por USD 356 millones.
El cierre de la planta se produce después de la salida del mercado de Fate, uno de los principales fabricantes de neumáticos del país. La compañía cerró su establecimiento de Virreyes, en San Fernando, y desvinculó a 920 trabajadores. Su salida también afectó a la demanda de caucho sintético, ya que se trataba de un comprador relevante de este insumo.
Pampa Energía había señalado que las modificaciones registradas en el mercado local de caucho sintético volvieron inviable la continuidad de la actividad. Antes de resolver el cierre, la compañía aseguró haber analizado distintas alternativas. El resto de las operaciones del Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín continuará funcionando con normalidad.
La decisión se enmarca, además, en una reorientación de las inversiones de la empresa hacia otros proyectos. Entre ellos se encuentra Fertil Pampa, una planta de producción de urea que se construirá en Bahía Blanca con una inversión prevista de USD 2.700 millones.
El proyecto tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas de urea por año y está previsto que comience a operar hacia fines de 2029. Durante su construcción se estima que generará más de 3.500 puestos de trabajo directos.
Fertil Pampa ya recibió la aprobación del Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que establece condiciones de estabilidad legal y tributaria destinadas a facilitar el financiamiento del proyecto.
De acuerdo con las estimaciones difundidas, el emprendimiento podría generar un impacto anual de alrededor de USD 1.000 millones en la economía argentina, tanto por la sustitución de importaciones como por las exportaciones. Entre los mercados de destino aparece Brasil, que demanda entre siete y ocho millones de toneladas de urea por año.
La futura planta ocupará unas 80 hectáreas en el área portuaria de Bahía Blanca y contará con dos líneas de producción, con una capacidad conjunta de 6.000 toneladas diarias. También tendrá conexión directa con los gasoductos que transportan el gas proveniente de Vaca Muerta.
La ejecución estará a cargo de Tecnimont, integrante del grupo italiano Maire, en conjunto con SACDE. Una vez que entre en funcionamiento, el complejo requerirá alrededor de 300 trabajadores permanentes y se prevé priorizar la contratación de personal y proveedores de la zona.









