Según señaló el dirigente, distintos sectores industriales enfrentan dificultades en un contexto marcado por la recesión y el crecimiento de las importaciones. En ese escenario, remarcó que entre los principales problemas se encuentran la pérdida de empleo y el cierre de industrias.
También mencionó el aumento de la morosidad como otro de los factores que generan preocupación dentro del sector y adelantó que estos temas serán abordados durante las actividades previstas por el Día de la Industria.
Sus declaraciones se produjeron luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionara las críticas vinculadas con la evolución de la industria y planteara el impacto que tuvieron los subsidios durante los últimos años. El funcionario había señalado que, entre 2011 y 2023, la actividad industrial había registrado una caída del 10% pese a la existencia de esos beneficios.
Los últimos datos oficiales del Indec muestran que la producción industrial registró en junio un crecimiento del 2% interanual y una mejora del 0,9% frente a mayo, al considerar la medición desestacionalizada. Sin embargo, durante el primer semestre del año acumuló una caída del 2,2% en comparación con el mismo período de 2025.
El resultado de junio representó una mejora luego de varios meses de retrocesos. En abril, la producción manufacturera había caído un 2,8% interanual, mientras que para mayo se proyectaba una nueva disminución de alrededor del 5%. La recuperación registrada en junio permitió interrumpir parcialmente esa tendencia, aunque no alcanzó para revertir las pérdidas acumuladas durante los primeros seis meses del año.
El desempeño fue dispar entre las distintas ramas de actividad. Durante el primer semestre, la industria textil y de indumentaria registró una caída del 17,1%, mientras que el sector automotor retrocedió un 10,7%. La fabricación de maquinaria y equipos también continuó mostrando debilidad, en una actividad vinculada tanto con la inversión como con el mercado interno.
La utilización de la capacidad instalada reflejó un escenario similar. En junio se ubicó en el 59,1%, apenas 0,2 puntos porcentuales por encima del nivel registrado en el mismo mes de 2025 y 0,8 puntos por encima de mayo. En términos generales, esto significa que la industria utilizó cerca de seis de cada diez unidades de su capacidad productiva.
También en este indicador se observaron diferencias importantes entre sectores. La refinación de petróleo registró una utilización del 86,7% de su capacidad, seguida por las industrias metálicas, con el 68,7%; sustancias y productos químicos, con el 67%; y alimentos y bebidas, con el 64,4%.
En el extremo opuesto se ubicaron los sectores con menores niveles de utilización: textiles alcanzó el 46,6%, la industria automotriz el 45,5%, la metalmecánica el 41,5% y los productos de caucho y plástico el 41%.
La comparación interanual también mostró retrocesos en algunas ramas. La industria metalmecánica pasó de utilizar el 45,9% de su capacidad instalada en junio del año anterior al 41,5% en el mismo mes de este año. Dentro de ese sector, la producción de maquinaria agropecuaria cayó un 27,9% interanual, mientras que los aparatos de uso doméstico retrocedieron un 22,9%.
En tanto, la industria automotriz utilizó en junio el 45,5% de su capacidad instalada.
De acuerdo con los datos consignados en el informe, desde el inicio de la actual gestión dejaron de operar 3.759 empresas industriales. De ese total, 1.070 cerraron durante los primeros cuatro meses de este año.
El escenario será uno de los principales ejes del planteo que el sector industrial prevé realizar el próximo 2 de septiembre, cuando se conmemore el Día de la Industria.









