A 15 días del anuncio oficial, el proceso continúa sin avances concretos. Si la decisión no se toma este jueves y la medida no se publica en el Boletín Oficial al día siguiente, la apertura de la licitación podría demorarse al menos una semana más.
“Sabemos que hay varias marcas realizando cabildeo para obtener condiciones similares a las del año pasado. Quizás esta sea la razón de la demora, pero estamos llegando a la fecha límite. Si no hay una decisión rápida, los vehículos del próximo año llegarán tarde”, advirtió un importador. También recordó que una situación similar ocurrió el año pasado y provocó que se superpusieran las entregas correspondientes a las licitaciones de 2025 y 2026.
Desde el Gobierno, en tanto, señalaron que los procedimientos administrativos requieren tiempo. “Los procesos dentro del Estado también necesitan tiempo, los circuitos llevan su duración”, indicaron fuentes cercanas a la administración nacional.
Para las empresas, la urgencia no pasa únicamente por la apertura de la convocatoria, sino también por conocer las condiciones definitivas del cupo para 2027. Los fabricantes e importadores necesitan saber si podrán solicitar unidades sin restricciones adicionales o si se establecerá una distribución específica según la tecnología de los vehículos.
La próxima licitación no contará con un cupo único de 50.000 automóviles, sino con dos segmentos de 25.000 unidades cada uno, distribuidos equitativamente entre fabricantes e importadores. Aunque en las dos ediciones anteriores se aplicó un esquema similar, todos los vehículos estaban sujetos al mismo límite de precio FOB. Ahora, los valores máximos varían según la tecnología: USD 16.000 para los microhíbridos, USD 18.000 para los híbridos y USD 35.000 para los eléctricos puros.
Estos nuevos topes modifican el conjunto de modelos que pueden acceder al beneficio arancelario y podrían reducir las posibilidades de algunas marcas de mantener el volumen de importaciones de años anteriores.
“Hay varias marcas chinas que no quieren perder volumen, pero es algo inevitable. Durante dos años, el cupo estuvo prácticamente diseñado para ellas. Al Gobierno le benefició porque abrió el mercado y logró que los precios bajaran, que era su objetivo. Sin embargo, ahora son conscientes de que contarán con menos unidades y están presionando para conservar su cuota”, señalaron desde una automotriz.
En el sector también apuntan a los resultados de la licitación de 2026 como uno de los factores detrás de la situación actual. Según los datos citados por empresarios, las automotrices utilizaron 19.280 unidades de las 25.000 que tenían asignadas, mientras que quedó un remanente de 30.720 vehículos disponible para los importadores.
Esa disponibilidad permitió que algunas marcas chinas incorporaran modelos al mercado con rapidez, aunque, según fuentes de la industria, en ciertos casos no hubo tiempo suficiente para realizar los ajustes de calibración necesarios para cada país. Algunos empresarios advirtieron sobre vehículos con sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS) mal configurados y unidades provenientes de intermediarios que comercializan modelos fuera de producción. A su juicio, la reducción del volumen importado podría tener consecuencias sobre la calidad de los vehículos disponibles.
Algunas automotrices también consideran que la demora podría responder a una revisión más exhaustiva de las dos licitaciones anteriores, especialmente porque la convocatoria de 2026 se realizó cerca del cierre del año.
A esto se suman los pedidos de distintas empresas para elevar los valores FOB máximos. Desde julio, las autoridades del Ministerio de Economía mantuvieron reuniones informales con representantes del sector para evaluar posibles modificaciones, que finalmente se incorporaron al esquema.
Desde la industria reconocen que el régimen contribuyó a intensificar la competencia y ampliar la oferta de modelos, pero consideran que ahora corresponde ajustar la distribución para equilibrar las condiciones entre las marcas. “Se dieron cuenta de que el cupo logró su objetivo de generar competencia intensa en los precios y ofrece nuevas alternativas a los usuarios. Ahora resulta lógico ajustar el cupo para que sea equitativo para todas las marcas. Quien haya planeado su negocio basado en el cupo deberá revisar su estrategia comercial”, concluyó un importador con amplia trayectoria en el mercado.









