La medida del Ejecutivo está dirigida a PyMEs que, en 2025, habrían tenido que abonar hasta 10 millones de pesos anuales en concepto de pago anticipado. Esto impactará a aproximadamente 16.500 pequeñas y medianas empresas de un total de 17.300 registradas, según datos oficiales.
“Las restantes 873 grandes empresas incluidas realizarán el pago a cuenta de forma global, digital, mensual y simplificada”, comunicó el funcionario Passalacqua durante el anuncio realizado el 1 de mayo. Esta disposición estará vigente, al menos, durante un año.
El sistema, que se conocía formalmente como “Control Fiscal en Ruta”, era apodado popularmente como la Aduana Paralela, debido al tributo que se cobraba por la entrada de bienes y mercaderías a la provincia.
Los puntos de pago estaban ubicados en lugares estratégicos de entrada y salida de Misiones, siendo los más relevantes El Arco (Ruta 12, Posadas) y Centinela (Ruta 14, Apóstoles/San José). A partir de este miércoles, estas ubicaciones estarán reservadas únicamente para la verificación de documentación.
Esta política fiscal, establecida por el oficialismo en sus inicios, llevó a diversas empresas a buscar amparo judicial. Una de ellas alegó que la provincia había retenido fondos equivalentes a más de 300 años de pagos de ingresos brutos.
Con esta decisión, Passalacqua busca desligarse de una de las medidas más criticadas por su gestión desde que asumió el gobierno de Misiones hace 20 años, trasladando el peso de la misma a su ex socio y actual adversario, Carlos Rovira. Ambos fundaron el Frente Renovador a inicios de los 2000, uno con antecedentes en el radicalismo y el otro en el peronismo.
La ruptura en esta alianza comenzó a evidenciarse con los pobres resultados electorales en 2025, y se intensificó con enfrentamientos abiertos en los últimos meses.
El subdirector de la Agencia Tributaria de Misiones, Gabriel Petta, cercano a Passalacqua, fue clave en la implementación de esta decisión, mientras que Eva Gregori, directora general de la agencia y cercana a Rovira, se mantuvo al margen.
Al presentar la medida, el gobernador subrayó que se trata de una iniciativa concreta para mitigar la difícil situación económica.
Passalacqua destacó que la suspensión del anticipo impositivo en ruta tiene como objetivo “enfrentar con hechos concretos la crisis provocada por la contracción económica”.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) valoró la decisión y subrayó que era una iniciativa por la que abogaban desde hace tiempo. CAME consideró que esta medida es “un paso concreto en la dirección correcta”, ya que elimina burocracia y dificultades para las empresas que abastecen tanto a la economía misionera como a las de otras regiones del país, que necesitaban inmovilizar capital debido a un régimen de anticipos cuya recuperación resultaba complicado y prolongado.
Si bien la oposición aplaudió la decisión, también criticó la forma en que se implementó. El diputado nacional Diego Hartfield afirmó: “Luego de 25 años, LLA se les plantó como una verdadera oposición y levantaron, provisoriamente y no para todos, la aduana paralela inconstitucional”.
El legislador provincial y presidente del partido, Adrián Núñez, agregó: “Es una medida necesaria, pero no es el final del camino. El siguiente paso es claro: debe convertirse en Ley, de forma definitiva y para todos los contribuyentes por igual.”









