El ministro Santilli es el encargado de las negociaciones con los gobernadores, mientras que Patricia Bullrich, líder del bloque libertario en la Cámara Baja, se ocupa de los senadores. Este es el esquema de trabajo habitual para todos los temas que se abordan en el Senado.
“Si no hacen un pedido expreso, es porque no les interesa mantenerlo en su cargo. Es una manera de que seamos nosotros quienes resolvamos el inconveniente. Deben comprender que si no actúan como deben, el Congreso lo hará”, reflexionó otro gobernador consultado.
Las expectativas del oficialismo están enfocadas en que el peronismo duro no logre reunir el número necesario para tratar la interpelación y la moción de censura de forma urgente. “Una vez que entras al teatro, nadie te salva”, sintetizó un aliado, aludiendo a que si el asunto llega al recinto, la situación se tornará crítica.
Este martes, Santilli proseguirá con su ronda de reuniones centradas en la reforma electoral y las agendas provinciales. En su despacho se encontrará con dos aliados, Leandro Zdero (Chaco) y Marcelo Orrego (San Juan), y Gustavo Melella de Tierra del Fuego, un kirchnerista con quien la Casa Rosada mantiene una relación tensa. La semana pasada, se reunió con Rolando Figueroa (Neuquén), Raúl Jalil (Catamarca) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos).
En el conteo de votos en el Senado, los gobernadores desempeñan un papel fundamental. Entre los que suelen apoyar al oficialismo se encuentran Flavia Royón (Salta), Guillermo Andrada (Catamarca), Beatriz Ávila (Tucumán), Julieta Corroza (Neuquén) y Sonia Rojas Decut junto a Carlos Omar Arce (Misiones).
Por Corrientes, destacan los radicales Eduardo Vischi y Gabriela Valenzuela, además de Carlos Camau Espínola (Provincias Unidas), quien recibe apoyo de Alejandra Vigo (Córdoba). Edith Terenzi (Chubut) colabora con el gobernador Ignacio Torres.
Varios mandatarios consultados por nosotros, pertenecientes al grupo clave para el oficialismo, coincidieron en que aún no han definido su postura respecto a qué harían si el caso Adorni llega a la sesión. Reiteran que “acompañan la gestión”, pero que “lo político y lo judicial deben resolverse por sus respectivas vías”.
Aprovechando el tiempo, los aliados brindan también un respiro a los libertarios. Están a la espera de que sea el oficialismo quien resuelva la situación, ya sea mediante la remoción de Adorni por parte del presidente Javier Milei, o a través de su renuncia.
Royón, quien responde directamente a Sáenz, mencionó: “El debido proceso implica que primero haya una interpelación para garantizar transparencia y rendición de cuentas. No se puede hablar de moción de censura sin pasar por ese paso previo. Es el Presidente quien debe abordar este tema”.
La semana pasada, tras la entrevista de Adorni, el peronismo cordobés cambió su postura y pidió abiertamente su renuncia, lo que anticiparía la posición que asumiría Vigo si se llega a la interpelación.
Los libertarios cuentan con experiencia en ciertos proyectos, como el de la emergencia en discapacidad, donde algunos de sus aliados optaron por distanciarse en momentos críticos. Esta vez, el Pro también se encuentra en la misma sintonía, impulsado por Mauricio Macri.
Desde que comenzaron las sospechas sobre Adorni en marzo, los gobernadores dialoguistas han estado monitoreando atentamente los acontecimientos y su efecto en la Casa Rosada. Las encuestas indican que esto impacta directamente en la imagen de Milei. Simultáneamente, esperan que la Justicia avance en la causa, ya que una posible imputación podría acelerar la necesidad de tomar decisiones, como se ha sugerido desde la Casa Rosada.









