A los 12 minutos del segundo tiempo, Jordy Caicedo, con una notable definición, contabilizó su segundo tanto de la jornada, estableciendo el 2-0 parcial. En su celebración, el delantero ecuatoriano saltó sobre los carteles publicitarios y, dirigiéndose a la popular colmada de seguidores del Ciclón, se llevó las manos detrás de las orejas e imitó el gesto del “Topo Gigio”.
Esta acción provocó la indignación de los jugadores de San Lorenzo, quienes comenzaron a increparlo de inmediato. Se produjo entonces un tumulto entre los futbolistas de ambos conjuntos y, en medio de ese clima tenso, Gill adoptó una actitud condenable: se acercó a Blondel y le asestó un contundente cabezazo en la frente.
Blondel, quien recientemente había pasado por Boca, cayó al suelo mostrando evidentes signos de dolor. El árbitro Darío Herrera fue convocado para revisar la jugada en el VAR y, tras su análisis, decidió sancionar al arquero del Ciclón con la tarjeta roja.
Como consecuencia de la expulsión de Gill, el director técnico Néstor “Pipo” Gorosito optó por hacer un cambio: ingresó al arquero José Devecchi y retiró a Nicolás Blanco.









