La periodista Joanna de Assis, quien trabaja para un medio brasileño, dio a conocer la denuncia, la cual se apoya en una serie de audios, mensajes y documentos que evidenciarían un sistema diseñado para facilitar la obtención de licencias de entrenador sin seguir el proceso académico habitual establecido por la entidad argentina.
De acuerdo con los hallazgos, Mancuso ofrecía lo que denominó un “trámite urgente” que facilitaba el acceso a las licencias C, B, A y PRO. El costo de este servicio ascendería a unos 20.000 dólares, y los certificados podían ser entregados en un plazo corto, sin necesidad de completar los cursos requeridos.
La lista de ex futbolistas involucrados incluye nombres de gran renombre en el ámbito sudamericano, como Thiago Silva, Roberto Carlos, Felipe Melo, Alex de Souza, Diego Lugano, Luiz Gustavo, Paulinho, Paolo Guerrero y Dejan Petkovic, entre otros.
Según la investigación, Mancuso se presentaba ante los interesados como “director internacional” de la ATFA, afirmando contar con apoyo interno para acelerar la emisión de los documentos.
En respuesta, la ATFA fue clara y contundente. Negó que Mancuso formara parte de su estructura directiva y enfatizó que no tiene la autoridad para representar a la institución. Además, insistió en que los certificados en cuestión son falsos.
La entidad también recordó que su sistema de formación es progresivo, requiriendo cursillos, evaluaciones y prácticas para avanzar desde las licencias básicas hasta la categoría PRO. En este sentido, subrayó que la trayectoria como futbolista profesional no permite omitir estos procedimientos.
La controversia ha adquirido una fuerte resonancia, especialmente dado el perfil de los implicados. Mancuso formó parte de la selección argentina que obtuvo la Copa América en 1993 y participó en el Mundial de Estados Unidos en 1994. A lo largo de su carrera, desarrolló una relación cercana con Maradona, aunque esta terminó en conflicto y desembocó en reclamos judiciales.
Hasta el momento, no hay una resolución judicial sobre el asunto, pero la investigación ha planteado serias dudas sobre la validez de las licencias conseguidas por ciertos ex futbolistas y ha puesto en evidencia un negocio que, según la acusación, habría explotado el prestigio de una de las escuelas de entrenadores más reconocidas de Sudamérica para vender documentos sin respaldo oficial.









