A poco más de un mes del traslado internacional que puso fin a un capítulo en las vidas de 30 leones y tigres rescatados del exzoológico de Luján, estos animales están mostrando avances significativos en su proceso de adaptación en santuarios especializados de Sudáfrica y Estados Unidos. Algunos ya han comenzado a explorar vastas áreas con vegetación natural, mientras que otros permanecen bajo observación veterinaria y en fases iniciales de su recuperación. La operación, que comenzó el 17 de agosto, consistió en trasladar a los felinos desde Luján hacia dos centros de rescate: el Lionsrock Big Cat Sanctuary en Sudáfrica, gestionado por la organización Four Paws, y The Wild Animal Sanctuary en Colorado, Estados Unidos. Este complejo procedimiento fue coordinado por Four Paws International en colaboración con la Secretaría de Turismo y Ambiente y la Brigada de Control Ambiental de la Nación, requiriendo un significativo despliegue para garantizar el bienestar de los animales en cada etapa del traslado. Según señalaron desde Four Paws, los felinos están atravesando diferentes etapas de adaptación en función de su salud, comportamiento y las secuelas provocadas por años en condiciones inadecuadas. Por tal motivo, el acceso a espacios más amplios se efectúa de manera gradual y bajo la supervisión de equipos especializados. En Sudáfrica, 15 de los animales, que incluyen nueve tigres y seis leones, arribaron al santuario Lionsrock. Allí, varios de ellos han superado los espacios de adaptación inicial. Los tigres Negus y Benjamín fueron asentados en un recinto de una hectárea que cuenta con vegetación, plataformas de observación y una piscina. Negus comenzó a explorar rápidamente su entorno y hasta se adentró en el agua, mientras que Benjamín se mostró más reservado al principio. Entre los leones, Lionel, Joe, Scar y Stanley también han avanzado al acceder a un espacio de 2,5 hectáreas, donde han comenzado a acostumbrarse a un entorno mucho más amplio que el que conocieron anteriormente. Los demás felinos en Sudáfrica permanecen en recintos de adaptación a la espera de que los especialistas monitoreen su evolución antes de permitir su traslado a áreas más grandes. En Colorado, los otros 15 animales, compuestos por ocho tigres y siete leones, fueron llevados a The Wild Animal Sanctuary, uno de los mayores centros de rescate de fauna silvestre de Estados Unidos. De acuerdo con la última información proporcionada por Four Paws, seis de ellos ya han sido trasladados a recintos de mayor tamaño, donde se encuentran ejemplares como Patrick, Liam, Satine y Shelby. Los nueve restantes están en la fase de adaptación inicial, un proceso frecuente en traslados de este tipo, especialmente para aquellos animales que han estado años en cautiverio y necesitan habituarse de manera gradual a nuevos estímulos y espacios. Desde Four Paws enfatizaron que el rescate y traslado de estos animales representa apenas el primer paso en un proceso de recuperación prolongado. “Verlos empezar a explorar estos nuevos entornos es profundamente emocionante, pero debemos recordar que este es solo el inicio de su recuperación”, expresó una de las directoras de la organización. La entidad subrayó que algunos felinos presentan problemas de salud que siguen siendo evaluados y tratados, por lo que cualquier avance hacia nuevos recintos depende del progreso individual de cada uno. El objetivo final es que estos animales vivan el resto de sus vidas en ambientes diseñados para satisfacer sus necesidades biológicas y conductuales, con atención veterinaria continua y sin ser utilizados para exhibiciones o interacciones con el público. El exzoológico de Luján fue objeto de críticas durante años por parte de organizaciones de protección animal debido a las condiciones de alojamiento de sus animales y por permitir experiencias de contacto directo entre los visitantes y los grandes felinos. Tras su cierre, muchos ejemplares permanecieron en el recinto mientras se buscaban alternativas para su reubicación definitiva. La llegada de los 30 leones y tigres a Sudáfrica y Estados Unidos marca así uno de los traslados internacionales más significativos de felinos grandes realizados desde Argentina en años recientes, abriendo una nueva etapa para estos animales que, según resaltan los rescatistas, requerirán meses e incluso años para completar su recuperación física y conductual.









