El informe también mostró una variación positiva de 0,8% en la tendencia ciclo, indicador que permite observar la evolución de la actividad más allá de los movimientos puntuales de cada trimestre.
La evolución de los componentes de la demanda fue heterogénea. En la comparación desestacionalizada con el primer trimestre, las exportaciones de bienes y servicios reales fueron el único agregado mencionado con una variación positiva, al avanzar 2,5%. En sentido contrario, el consumo privado disminuyó 2,4%, el consumo público cayó 2,3%, la formación bruta de capital fijo retrocedió 0,8% y las importaciones bajaron 3,5%.
La comparación interanual también mostró comportamientos diferentes. Las exportaciones tuvieron el mayor incremento, con una suba del 13,7%, mientras que el consumo privado avanzó apenas 0,4%. El consumo público, en cambio, se redujo 4,1% y la formación bruta de capital fijo registró una contracción del 11,1%.
La inversión fue uno de los componentes que presentó mayores retrocesos. Dentro de la formación bruta de capital fijo, la inversión en construcciones prácticamente no varió, con una caída del 0,1%, aunque las denominadas otras construcciones disminuyeron 8,2%.
Los bienes durables de producción mostraron bajas más pronunciadas. La inversión en maquinaria y equipo se redujo 15,2% interanual, mientras que la correspondiente a equipos de transporte cayó 22,1%.
La disminución se observó tanto en los bienes de origen nacional como en los importados. En maquinaria y equipo, el componente nacional retrocedió 15,5% y el importado 15%. En equipos de transporte, las bajas fueron de 20,4% para los nacionales y de 24,9% para los importados.
El desempeño por sectores presentó un panorama diferente al observado en la demanda agregada. La pesca registró el mayor crecimiento interanual, con una suba del 44,7%, seguida por la explotación de minas y canteras, que avanzó 16,4%, y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un incremento del 6,9%.
También hubo aumentos en intermediación financiera, con una variación positiva del 4,8%, y en electricidad, gas y agua, que creció 5%. Hoteles y restaurantes, junto con transporte, almacenamiento y comunicaciones, registraron subas del 1,6% cada uno.
Las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler aumentaron 0,7%, mientras que la construcción presentó una mejora del 0,2% en comparación con el segundo trimestre de 2025.
En el otro extremo, la industria manufacturera tuvo una caída interanual del 2,1%. La administración pública y defensa, junto con los planes de seguridad social de afiliación obligatoria, retrocedieron 1,4%, mientras que otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales disminuyeron 0,9%.
El comercio mayorista y minorista prácticamente no presentó variaciones respecto del segundo trimestre de 2025. Según el informe, su evolución fue cercana a cero en la comparación interanual.
Entre los servicios, las actividades de servicios sociales y de salud crecieron 0,5%, mientras que la enseñanza avanzó 0,1%. Los hogares privados con servicio doméstico, por su parte, registraron una mejora del 0,9% interanual.
Por último, la oferta global mostró una contracción interanual del 0,4%, medida a precios de 2004. El resultado estuvo determinado por el crecimiento del PIB del 2% y una reducción del 8,6% en las importaciones de bienes y servicios reales.
Los datos del segundo trimestre muestran así una caída de la actividad respecto del comienzo del año, aunque la comparación interanual y el acumulado del primer semestre permanecieron en terreno positivo. En paralelo, las exportaciones registraron un incremento significativo, mientras que la inversión productiva presentó los principales retrocesos entre los componentes de la demanda.









