Es muy probable que, durante la charla previa a una final, se generen comentarios respecto al arbitraje, como “nos tocó este árbitro”, “no nos tocó aquel”, “nos van a perjudicar” o “nos van a favorecer”. También, considerando lo que se comentó antes del encuentro, alguien pudo haber expresado que “los españoles dicen que nos van a ayudar”. En este contexto, cobra sentido la frase de Lionel Messi: “Nosotros juguemos”, que no revela nada extraordinario, sino que busca centrar la atención en el partido, dejando de lado las especulaciones. Cabe destacar que la actitud de los españoles en las cámaras es bastante parecida.
En relación a esto, también volvieron a resurgir comentarios de Diego Maradona previos a la final de Italia 90, donde había incertidumbre por la designación de Edgardo Codesal, un árbitro que se retiraba. Era comprensible que existieran suspicacias. Es probable que en una conversación con Julio Grondona, Diego haya escuchado algo como: “Nos pusieron un árbitro complicado”. Sin embargo, a los jugadores nunca se les comunicó que el partido estuviera previamente definido o que hubiera que hacer algo para perder. Maradona se encargó de mantenernos al margen de esas conjeturas.
Una situación similar podría repetirse en 2026, donde tanto argentinos como españoles podrían haber comentado que la elección del árbitro esloveno Slavko Vincic no era la más adecuada. Son diálogos comunes antes de una final, pero de aquí a afirmar que el partido estaba arreglado hay una gran diferencia.
Si realmente se hubiera buscado perjudicar a Argentina, ¿hubiera sido la estrategia llegar a los penales para que luego los propios jugadores decidieran quién fallaba? No tiene lógica. Los futbolistas ya habían hablado todo lo que debían en privado. Lo que se vio en televisión fue simplemente el cierre de una conversación anterior, y no una arenga. Tras el partido, se pudo observar a Nicolás Otamendi discutiendo con Rodri Hernández sobre las supuestas ayudas, de donde surgió gran parte de esta teoría.
No me imagino a Messi, en frente de las cámaras, revelando algo como esto. Si verdaderamente existiera una intención de perjudicarte, se realizaría de manera más discreta. Argentina logró llegar a la final gracias a la confianza que Lionel Scaloni depositó en futbolistas que recuperaron su forma para jugar el Mundial y que fueron claves para alcanzar esa fase. Después de ocho partidos, es natural que el desgaste y las limitaciones físicas se hicieran evidentes. El equipo dejó todo en la cancha y terminó perdiendo ante un rival más fresco, más joven y que supo aprovechar mejor la ocasión. No hay más que decir.








