A pesar del tropiezo, el mandatario se mostró dispuesto a habilitar la Casa Rosada, sin funcionarios ni actividades políticas, para recibir a los recientemente consagrados campeones del mundo y subcampeones. Sujeto a la decisión del plantel y del cuerpo técnico, que regresarán a la Argentina este lunes en un vuelo chárter previsto para aterrizar en Ezeiza a las 17 horas, se ofreció la posibilidad de declarar feriado nacional para facilitar los festejos.
No obstante, sin brindar detalles específicos, fuentes oficiales indicaron que la declaración del feriado dependerá de las propuestas de los involucrados. En un comunicado, la Asociación del Fútbol Argentino notificó que varios jugadores volverán a sus clubes directamente desde Estados Unidos. “Feriado habrá, dependerá del día que ellos decidan hacerlo”, manifestó el Gobierno al cierre del domingo, en un ambiente de incertidumbre.
Antes de la derrota, en Casa Rosada se reconocía cierta inercia en la gestión, atribuida a la fiebre mundialista, sin importar el resultado. A partir de este lunes, la administración planea retomar con más ímpetu su hoja de ruta legislativa para sancionar la mayor cantidad posible de leyes en el Congreso, incluyendo propuestas sobre Propiedad Privada, modificaciones al Régimen de Zonas Frías y cambios en la Carta Orgánica del Banco Central, así como la reforma laboral.
Inicialmente, se esperaba que la mesa política se reuniera nuevamente este martes para dar continuidad a su nueva dinámica semanal, aunque al cierre del domingo no se había confirmado esta reunión. De efectuarse, el encuentro se realizará tras una conferencia del vocero, Adrián Ravier, y antes del envío del nuevo proyecto de Inocencia Fiscal al Congreso, previsto para su presentación el miércoles. “Seguramente hagamos algo más”, comentó un funcionario, sin ofrecer más detalles.
En este contexto, el oficialismo deberá ajustar internamente su estrategia para negociar los apoyos legislativos necesarios para la aprobación de las reformas. El frustrado tratamiento de la Ley de Propiedad Privada, pospuesto para el 6 de agosto, generó tensiones interna, con algunos oficialistas responsabilizando a Patricia Bullrich y acusándola de “negligencia” durante el debate.
La expectativa por el resultado del Mundial también influenció la dinámica del oficialismo. Antes del partido del domingo en Nueva Jersey, existía un ambiente optimista sobre la posibilidad de que los dirigidos por Lionel Scaloni lograran el bicampeonato, colocándose entre las pocas selecciones que ganaron el torneo internacional en dos ocasiones consecutivas, como Brasil e Italia.
“Aplausos y ovación para la selección argentina”, señaló el asesor presidencial, Santiago Caputo, en redes sociales al finalizar el partido, rompiendo así la cábala de no ver el cruce en Casa Rosada.
Durante la última semana, algunos miembros del Gobierno argumentaron que el Mundial 2026 les permitió sostener una agenda de actividades reducidas sin que esto generara costos políticos. Esta apreciación no era compartida completamente en el círculo cercano al presidente. “La existencia del Mundial nos da oxígeno para no hacer nada”, aseguró una fuente con acceso al despacho presidencial. “Nunca abandonamos la actividad”, replicó un integrante de la mesa política.
Este lunes finalizó formalmente el plazo establecido por el oficialismo para iniciar las definiciones electorales en la carrera hacia la reelección presidencial en 2027. Según se informó, el debate sobre la candidatura encabezada por el mandatario ya se desarrolla en más de un despacho de la sede oficial. En este contexto, el nombre de Patricia Bullrich comienza a cobrar relevancia.
Las actividades relacionadas con la reelección que promueve el Gobierno generan disenso dentro de algunos sectores violetas, que consideran que este enfoque resulta prematuro y sostienen que el verdadero objetivo del presidente debería ser “transformar la Argentina”. “El objetivo del Presidente no es su propia permanencia en el poder, sino la transformación de la Argentina”, argumentaron ante las consultas.
Sin embargo, los funcionarios de La Libertad Avanza, particularmente la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, se están preparando, en coordinación con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para entablar conversaciones con gobernadores con el fin de establecer alianzas que respalden la reelección de Milei. Si bien existe una inclinación hacia el consenso, las negociaciones se realizarán provincialmente y los acuerdos dependerán del respaldo legislativo.
En su agenda para el fin de semana, el Presidente tiene programado un viaje a San Pablo, Brasil, el sábado 25 de julio, para asistir a la ceremonia de proclamación del senador Flavio Bolsonaro como candidato presidencial. El representante de la derecha competirá contra Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones del próximo 4 de octubre.









