Enfrentar a Alemania representaba un desafío significativo para Paraguay, que se encontraba en una situación complicada y no era considerado favorito. Tras mejorar su rendimiento frente a Turquía y Australia, luego de una dura derrota por 4-1 contra Estados Unidos en el debut, el conjunto guaraní debía medirse ante un equipo alemán que había liderado su grupo.
Desde el inicio, Paraguay estableció su estrategia: no tendría la posesión del balón, pero tampoco la necesitaba. Con un bloque defensivo sólido y una disciplina táctica sobresaliente, permitió que Alemania dominara el 79% del juego, mientras sus futbolistas se aseguraban de neutralizar cada intento de ataque rival. Cada vez que los alemanes se acercaban al área, un integrante de la Albirroja estaba listo para desactivar el peligro.
En este contexto, Galarza Fonda se destacó no solo como un volante, sino como el puente entre un equipo muy replegado y un delantero aislado. Aportó intensidad, presión, recuperación y una gran visión de juego. A los 42 minutos de la primera parte, tras una buena jugada por la derecha, envió un centro preciso que permitió a Julio Enciso marcar el 1-0, un gol que revitalizó a Paraguay.
En el segundo tiempo, Alemania logró empatar con un cabezazo de Havertz, y el partido pasó a tiempo suplementario. Con el cansancio acumulado y la presión alemana, Galarza Fonda se tomó un momento para brillar: le realizó un caño a Jamal Musiala, una de las jóvenes promesas del fútbol europeo, acción que rápidamente se volvió viral. Completó los 120 minutos de juego, tocó la pelota 47 veces, recuperó el balón en 10 ocasiones y ganó 10 de los 19 duelos que disputó. Su destacada actuación le valió el apodo de ‘Modric paraguayo’ en redes sociales, debido a su gran despliegue y cierto parecido físico.
Asimismo, Galarza Fonda jugó un papel fundamental en la definición por penales. El exjugador de Talleres de Córdoba se ocupó de la tercera ejecución paraguaya, donde, tras una breve carrera, despachó un sutil remate a la derecha de Manuel Neuer, engañándolo. Hasta ese momento, el equipo guaraní había convertido los primeros tres penales.
Sin embargo, Alemania, que jamás había perdido una tanda de penales en Mundiales, tuvo una nueva oportunidad tras fallos de Sanabria y Balbuena. Pero Tah erró su disparo, y el penal decisivo recayó en José Canale, quien logró concretar su tiro, asegurando la victoria para Paraguay.
Al finalizar el Mundial, Galarza Fonda regresará a Buenos Aires, donde lo espera el Predio Cantilo, lugar de entrenamiento de los jugadores apartados de River. Sin embargo, esa noche en Boston, mientras algunos de sus compañeros expresaban su tristeza y el entrenador Alfaro se abrazaba con su cuerpo técnico, Matías Galarza Fonda se erguía como uno de los destacados del encuentro. Mientras que River le había cerrado la puerta, el Mundial, al menos por ahora, le había abierto una ventana.









