De acuerdo con la información oficial de la ONU, Argentina realizó el 22 de junio el pago de US$15.589.175, correspondiente al 0,5 por ciento del presupuesto total de la organización.
Con este aporte, el país ingresa al grupo de 61 naciones que saldaron su contribución anual después del primer plazo, sumándose a Zimbabwe, San Martino y Pakistán. Notablemente, ni Estados Unidos, principal contribuyente, ni China figuran entre los 116 países que tienen sus cuentas al día con la ONU, mientras que sí lo hacen potencias europeas como Alemania, Francia e Italia, así como Brasil, uno de los principales colaboradores, junto a México, en la candidatura de la ex presidenta chilena Michelle Bachelet para la Secretaría General.
El pago de la contribución anual, autorizado por el Ministerio de Economía y la Cancillería, coincide con la visita del canciller Pablo Quirno a los Estados Unidos. Ayer, Quirno intervino en la Asamblea General de la OEA en Panamá y hoy está en Nueva York, donde mañana participará en la reunión anual del Comité de Descolonización, que apoya el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas y promueve encontrar una solución negociada con el Reino Unido.
Este pago también refleja un cambio de enfoque del Gobierno hacia la ONU, organización que el presidente Javier Milei ha criticado en varias ocasiones, así como otros organismos internacionales en los cuales mantiene deudas, como la OEA y en diferentes instancias del Mercosur.
Grossi, quien lidera el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y se encuentra en negociaciones con Irán sobre la inspección de sus plantas nucleares como parte del acuerdo con los Estados Unidos, respalda la postura del Gobierno y ha mostrado sus críticas hacia el funcionamiento financiero de la ONU. “Los Estados miembros no están dispuestos a financiar indefinidamente la proliferación institucional que ha tenido lugar en el seno de la ONU”, afirmó Grossi a un medio suizo la semana pasada.
Desde el Gobierno se promueve la candidatura de Grossi a través de una unidad especial creada en la Cancillería, bajo la dirección del subsecretario de Política Exterior, Juan Manuel Navarro. Desde Panamá, Quirno reafirmó su apoyo en la competencia con Bachelet, la ex presidenta de Costa Rica Rebeca Grynspan, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa, la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett y el senegalés Macky Sall.
“La Argentina cree en un multilateralismo eficiente, pragmático y responsable. Los organismos deben estar al servicio de la soberanía de los Estados, rendir cuentas por sus resultados y concentrar recursos en mandatos claros. Esa visión inspira el respaldo argentino a la candidatura de Rafael Grossi a la Secretaría General de las Naciones Unidas”, afirmó el canciller. Grossi ha agradecido en múltiples ocasiones el apoyo del Gobierno, aunque ha recalcado en diversas entrevistas que no solo es “el candidato de la derecha”.
Nombrado meses atrás por una revista como una de las cien personas más influyentes del mundo, Grossi confía en su candidatura. “Necesito el apoyo de todos y creo que lo voy a tener, pero esa es mi aspiración”, declaró en una entrevista luego de defender su candidatura.
Un momento crucial se presentará en pocas semanas, cuando las postulaciones sean discutidas en el Consejo de Seguridad. Estados Unidos y Rusia, en sus respectivos enfoques, ya han elogiado a Grossi, aunque persiste la incertidumbre acerca de la postura de los otros tres miembros del Consejo: Francia, China y, especialmente, Gran Bretaña, que mantiene disputas con Argentina en foros internacionales sobre la soberanía de las Malvinas. Un veto de cualquiera de los cinco miembros podría dejar a Grossi, y al Gobierno, fuera de la contienda.









