Este miércoles, Neymar llegó en helicóptero a la concentración de Brasil, ubicada en la sierra de Río de Janeiro, pero no pudo participar en el entrenamiento debido a una molestia. Posteriormente, se trasladó a una clínica en Teresópolis, donde la Canarinha se encuentra concentrada, para someterse a “exámenes complementarios”, de acuerdo con un comunicado emitido por la CBF.
Luego de conocer los resultados de las pruebas, el médico de la CBF confirmó esta mañana que Neymar ha sufrido un desgarro en su gemelo: “Le realizamos una resonancia magnética a Neymar que arrojó una lesión de grado dos en la pantorrilla”.
Con esta situación, el talentoso jugador se perderá el debut de Brasil en el Mundial, programado para el 13 de junio contra Marruecos en Nueva York.
La noticia ha generado un ambiente tenso en la concentración de la Granja Comary. Neymar pasó casi una hora en la clínica de Teresópolis, donde el acceso fue restringido al público para garantizar la confidencialidad de su estado de salud. Al regresar, fue evidente su preocupación.
Este caso es particularmente significativo, ya que la lista de 26 convocados ya se considera definitiva y la FIFA solo permite realizar cambios por lesiones graves hasta 24 horas antes del inicio del torneo. Además, han surgido desavenencias en la comunicación sobre su estado físico: el Santos había reportado una simple inflamación, asegurando que Neymar estaría en condiciones óptimas, pero los análisis realizados por el cuerpo técnico de la Selección revelaron una situación más grave, lo que ha causado descontento interno.
Esta nueva lesión se suma a los múltiples problemas físicos que ha sufrido Neymar en los últimos años, que habían suscitado dudas sobre su inclusión en la selección por parte de Carlo Ancelotti. No obstante, el cuerpo técnico había identificado una mejora en su condición física antes de este inconveniente.









