Un hallazgo escalofriante ocurrió en Mariano Acosta, una localidad de Merlo, donde operarios de una empresa de energía eléctrica, mientras cavaban pozos para la instalación de postes de luz, descubrieron una bolsa enterrada que contenía un bebé muerto. El macabro descubrimiento tuvo lugar en el frente de una vivienda, generando conmoción entre los residentes de la zona. Tras el descubrimiento, los vecinos señalaron rápidamente a los padres del bebé como los responsables del filicidio. En consecuencia, la Policía procedió a demorar a los progenitores. Sin embargo, los padres fueron liberados pocas horas después de la detención. Desde la Fiscalía, se informó que los padres ya prestaron declaración y están a la espera de los resultados de la autopsia. Aparentemente, la madre había manifestado que “el bebé era de ella” y que lo había descartado tras sufrir “un aborto espontáneo”. Un testigo del hecho, identificado como Nahuel y de 32 años, compartió su experiencia: “Pasó temprano por la mañana que encontraron a un bebé muerto dentro de una bolsa. Cuando llegué ya estaba la Policía, una ambulancia y aparentemente los padres de la criatura”. En una conversación con medios de comunicación, el vecino que aportó su testimonio a la Policía detalló que “fueron los operarios que al cavar el pozo se encontraron con la bolsa enterrada”. Mientras tanto, las autoridades policiales y judiciales investigan las circunstancias que rodean este trágico hecho con el objetivo de esclarecer lo ocurrido e identificar a los responsables. La intervención de la Fiscalía se torna crucial, ya que los resultados de la autopsia se esperan con urgencia para este sábado. Este peritaje es fundamental para determinar si el bebé nació con vida, lo que podría cambiar la carátula legal a homicidio, o si realmente se trató de una interrupción espontánea del embarazo.









