Los datos surgen de un estudio del Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios de la Universidad de San Andrés, elaborado a partir de la información del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos, administrado por la Secretaría de Comercio.
El Índice de Competencia de Precios (ICP) mide cuánto puede cambiar el valor de un mismo producto según la cadena de supermercados en la que se comercializa. En septiembre, Frutas y verduras fue la categoría con mayor dispersión, con una diferencia del 9,2%, más de dos veces y media por encima del promedio general.
La tendencia se mantiene desde hace varios años. Según el informe, Frutas y verduras ocupó el primer lugar en disparidad de precios durante 51 de los 64 meses analizados desde junio de 2021 y quedó segunda en otros 10 períodos.
Comidas preparadas registró una brecha del 5,8%, seguida por Carnes, con 3,9%, y Almacén, con 3,7%. En el extremo opuesto, Farmacia presentó una dispersión del 1,8%, Electro del 2,1% y Panadería del 2,4%, las categorías con mayor homogeneidad entre competidores.
El indicador Pulso Regional de Precios analiza las diferencias de costos entre las distintas zonas del país y contempla factores como la logística, la concentración comercial y el poder adquisitivo local. En septiembre, la Patagonia registró un costo promedio 3,4% superior al nivel nacional y se ubicó como la región más cara.
La Patagonia encabezó el ranking regional en seis de las 18 categorías analizadas. Entre los mayores sobrecostos se encontraron Golosinas, con un 16,1% por encima del promedio, Frescos, con 9,7%, y Bebidas, con 7,9%. Además, la región fue la más cara en 61 de los últimos 64 meses evaluados.
En contraste, el Gran Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentaron los menores costos, con precios promedio 5,5% y 5,2% por debajo del nivel nacional, respectivamente. La dispersión regional promedio entre las 18 categorías alcanzó el 11,3%.









