Argentina se encuentra atravesando una etapa caracterizada por condiciones climáticas mucho más dinámicas y cambiantes, en el contexto del fenómeno conocido como “Súper Niño”, que comenzó a extenderse desde los primeros días de agosto y se espera que continúe, al menos, hasta febrero de 2027. Este fenómeno se hace presente en el país junto con el avance de la primavera. Según los informes emitidos por el Gobierno nacional, este evento climático está generando un incremento notable en el volumen de lluvias y potencia la formación de tormentas en diversas regiones del país. Se prevé que El Niño alcanzará su máxima fuerza en diciembre, con un aumento estimado de la temperatura central en el océano Pacífico de +2,7 °C. La probabilidad de recibir un incremento sostenido de lluvias se extenderá a diferentes regiones del país hasta marzo de 2027. En este sentido, el índice Niño 3.4, que mide la diferencia entre la temperatura superficial del mar y su promedio histórico, registró un aumento de +2,2 °C esta semana, evidenciando un ascenso rápido. Frente a diciembre, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica ha estimado más del 90% de probabilidad de que se produzca un evento muy fuerte, junto con un 75% de chances de que se supere la marca de +2,5 °C entre octubre y diciembre. Desde 1950, ningún evento de este tipo ha sobrepasado dicha cifra. Ante este panorama, la Agencia Federal de Emergencias ha emitido una serie de protocolos esenciales para que la población pueda gestionar posibles daños, asegurando su seguridad y resguardando sus bienes personales frente a las inclemencias del tiempo. La preparación es fundamental e inicia antes del comienzo de los eventos climáticos. Desde el Ejecutivo, se sugiere llevar a cabo una limpieza frecuente de desagües y sumideros, revisar el estado de los techos y las canaletas, y retirar objetos externos que puedan ser desplazados por el viento. Es imperativo consultar el pronóstico local y guardar los números de contacto de los servicios de Defensa Civil, Bomberos y Policía. Mantener la calma es crucial ante cualquier situación crítica que pueda derivarse de las alertas meteorológicas. Además, se prohíbe terminantemente circular por calles anegadas. Si el agua entra en el hogar, se debe cortar el suministro eléctrico de inmediato para evitar accidentes graves. También se advierte contra acercarse a postes, carteles o cables eléctricos, ya que el riesgo de descarga aumenta en condiciones de humedad o viento extremo. El fenómeno continúa ganando fuerza y aumenta el riesgo de lluvias excesivas en Argentina. Este El Niño que marcará la campaña agrícola 2026/27 tiene cada vez más probabilidades de alcanzar una intensidad sin precedentes desde 1950. A partir de un informe especial de Aprilis Soluciones Meteorológicas, se indicó que la probabilidad de que llegue a ese nivel entre octubre y diciembre aumentó del 69% al 75%. El fenómeno sigue fortaleciéndose y ya muestra un claro acople entre el océano y la atmósfera. Para Argentina, este escenario mejora el potencial de la campaña gruesa, aunque, a su vez, también incrementa los riesgos de excesos de agua, tormentas severas, anegamientos, y problemas tanto sanitarios como logísticos. Dicha evaluación, que tiene como fecha de corte el 11 de septiembre, combinó la última actualización del Centro de Predicción Climática de los Estados Unidos con información del Servicio Meteorológico Nacional, la Bolsa de Comercio de Rosario, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el INTA, y organismos provinciales. Uno de los principales cambios respecto a agosto es el aumento de seis puntos porcentuales en la posibilidad de que el evento alcance una categoría excepcional. En este contexto, y considerando la llegada de El Niño junto con la posibilidad de que las lluvias generen excesos de agua en áreas productivas, el Gobierno ha divulgado una serie de recomendaciones para reducir los riesgos sobre los rodeos. Estas medidas buscan que los productores se anticipen, organicen el uso de los recursos forrajeros y protejan especialmente a las categorías más sensibles. La Secretaría de Agricultura señaló: “Las inclemencias del fenómeno de El Niño pueden traer secuelas para la producción argentina. Por eso hay decisiones que pueden marcar la diferencia”. Agregó que “anticiparse, prever y planificar puede ser la mejor estrategia para enfrentar la emergencia”. Una de las primeras recomendaciones para los establecimientos de ganadería extensiva consiste en ajustar la carga animal, o sea, la cantidad de cabezas por unidad de superficie. En esta línea, la Secretaría aconsejó “reducir anticipadamente la carga animal por unidad de superficie” y “planificar las salidas y nuevos ingresos de animales”. Asimismo, se instó a “reservar sectores altos y bien drenados”, y a “disponer de espacios de emergencia que permitan trasladar a los animales rápidamente” si el agua invadiera los potreros o dificultara el acceso a las zonas de pastoreo. Con la llegada del Súper Niño, el Servicio Meteorológico Nacional podrá emitir alertas con hasta tres días de anticipación antes de cada tormenta. El Gobierno Nacional está implementando un programa de prevención integral para abordar la fase cálida del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, que ha sido denominado como el Súper Niño. Las proyecciones meteorológicas para el cierre de este año y el primer semestre del siguiente apuntan a precipitaciones por encima de los parámetros normales, lo que tendrá un impacto directo sobre la Cuenca del Plata y la región de Cuyo. Frente a este escenario, Adrián Ravier hizo saber que el Servicio Meteorológico Nacional dispone de la red de radares más extensa de la historia del país, lo que permitirá anticipar situaciones de riesgo. La tecnología que se ha instalado permite actualmente emitir alertas meteorológicas con una antelación de hasta tres días antes de cada evento severo, lo que se constituye en un soporte fundamental para la planificación de la Agencia Federal de Emergencias y los equipos de defensa civil provincial y municipal. La estrategia oficial abarca a múltiples áreas del Estado bajo la coordinación de la Agencia Federal de Emergencias. Según ha trascendido desde la Vocería Presidencial, el trabajo colaborativo incluye a las Fuerzas Armadas, fuerzas de seguridad, Vialidad Nacional, y el Ministerio de Salud, entre otras dependencias clave. Este organismo federal centraliza también la gestión del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, que proporciona acceso a información estratégica georreferenciada en tiempo real a través de tableros digitales. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que El Niño será el más fuerte registrado hasta la fecha. La OMM ha corroborado lo que meteorólogos de todo el mundo han venido advirtiendo: primero, que El Niño se manifestará de manera extremadamente fuerte y, segundo, que alcanzará su punto máximo hacia finales de este año, aunque sus repercusiones en el clima se extenderán, al menos, hasta febrero de 2027. “El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses, con grandes impactos en los patrones de precipitación y temperatura, y los riesgos asociados a inundaciones, sequías y calor extremo”, afirmó la agencia meteorológica de las Naciones Unidas en un comunicado. En una conferencia posterior, la secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, subrayó que el episodio actual “podría ser más potente que todo lo observado desde que comenzó nuestro monitoreo” hace cuatro décadas. Si bien este fenómeno no es causado por el cambio climático, se espera que El Niño agrave las temperaturas a nivel mundial y, al mismo tiempo, intensifique los fenómenos climáticos extremos. La OMM señaló que existe una “probabilidad extraordinariamente alta, cercana al 100%” de que el episodio actual se mantenga hasta febrero. Además, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró que será inevitable que el planeta supere los 1,5 °C de aumento en la temperatura promedio en los próximos años, límite fijado por el Acuerdo de París en 2015. Esta declaración fue realizada por el saliente secretario general de la ONU, Antonio Guterres, tras el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, titulado “Limiting Overshoot” (Limitar el exceso). En este informe, se concluyó que el aumento de la temperatura global está programado para sobrepasar los 1,5 °C en un futuro cercano. Guterres advirtió: “Las olas de calor extremo de este verano, los incendios forestales y las inundaciones mortales son una advertencia de lo que nos espera. Cada fracción de grado costará vidas, destruirá medios de subsistencia, profundizará la desigualdad y acercará a los ecosistemas a daños irreversibles”. No obstante, también subrayó que todavía es posible actuar frente a esta crisis. Un investigador del Conicet, Juan José Neif, explicó en detalle cómo afectará el fenómeno en territorio argentino: “En nuestra zona, las lluvias muy torrenciales las tendremos posiblemente avanzado el verano”. En cuanto a la duración, indicó: “El Niño de 1997-98 duró más de dieciocho meses. Este Niño, estamos haciendo el seguimiento de las temperaturas según datos de la NOAA y de la Universidad de Colombia, y tiene una evolución similar”. Por otro lado, el Servicio Meteorológico Nacional ha presentado un mapa que divide a Argentina esta primavera, que muestra un verdor que desciende desde el noreste y cubre diecisiete provincias del país. Dicho color indica, según el código del Servicio Meteorológico Nacional, mayores probabilidades de lluvias para los próximos tres meses. Este diagnóstico coincide con la presencia del Súper Niño, que, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, podría alcanzar su mayor intensidad en octubre. El informe trimestral del Servicio Meteorológico Nacional prevé una probabilidad de más del 55% de lluvias más fuertes de lo normal en las provincias de Misiones y Corrientes, así como en partes de Formosa, Chaco, y Santa Fe. Cabe destacar que actualmente existe un alerta naranja en Misiones y parte de Chaco, y amarilla en Corrientes por tormentas. Estas zonas son las más vulnerables del país en términos de precipitaciones, dado que no solo se esperan anomalías, sino que también se anticipa que allí es donde más llueve convencionalmente. En segundo lugar, las provincias con mayor anomalía de precipitaciones son Mendoza y San Juan, conocidas por su condición de que, más que llover, se espera nieve, lo que podría ofrecer un alivio a la prolongada emergencia hídrica que la región de Cuyo ha enfrentado durante la última década. En cuanto al cambio climático, aunque este fenómeno impacta de manera diferente cada año, los expertos advierten que este y el próximo año tendrán un efecto más intenso, debido a “las condiciones de un calentamiento global exacerbado por olas de calor marinas acusadas en el Pacífico y otras aguas del planeta”, según informaron desde Meteored. Comparando las consecuencias de este fenómeno en octubre con años anteriores, las diferencias son notorias, dado que su desarrollo se encuentra en un entorno más cálido. Un geólogo, Federico Isla, explicó en diálogo con LN+ el impacto del fenómeno en Argentina: “El Niño ya está llegando, ya tenemos crecidas en el Iguazú, en las cataratas, tenemos inundaciones del río Uruguay”. En cuanto a eventos pasados, recordó: “Hemos tenido Niños que normalmente ocurren o se definen en diciembre, que causaron inundaciones en Santa Fe; me refiero a todos los episodios del Paraná en 1982, en 1987, y el último Niño del año 2024, aunque este último no afectó tanto a Argentina”. Isla explicó: “Es una gran cantidad de humedad que se transporta del Pacífico de oeste a este, impactando en todas las cuencas cordilleras de Ecuador, Perú y Chile, y también alimenta todos los ríos que bajan desde la cordillera, que recorren prácticamente toda Sudamérica”. En ese sentido, subrayó el posible impacto: “Lo que puede ocurrir aquí son grandes inundaciones que desciendan por el Paraná y bloqueen gran parte del delta entrerriano, provocando la formación de camalotes que obstruyan los accesos a los puertos deportivos de Buenos Aires y todo el Gran Buenos Aires”. En este contexto, los especialistas del INTA han actualizado el panorama agroclimático frente a las estimaciones climáticas que anticipan un alto régimen de lluvias y altas temperaturas. Se organizó una charla técnica en la Sociedad Rural de Azul sobre “El Niño, proyecciones climáticas para la campaña 2026-27 y recomendaciones de manejo para productores”. La actividad contó con la participación de Nicolás Bronzovich, presidente del INTA, y Martín Tuculet, integrante del Consejo Directivo Nacional por Aacrea, entre otros miembros relevantes en la jornada. Durante este evento, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales, expuso que “se está desarrollando el fenómeno climático Niño, que, según la proyección más reciente, tendría una intensidad de moderado a fuerte y desarrollándose hasta, al menos, finales del verano de 2027”. Hizo hincapié en que el impacto de El Niño no es uniforme a escala global y depende de la dinámica de los océanos y de cómo evolucionan las condiciones en cada región. “El Niño impacta de manera diferente en los distintos continentes y regiones, puesto que no todos los océanos se calientan de la misma manera a la vez”, detalló. Recientemente, científicos han registrado la temperatura más alta del mar, alcanzando una media de 21,1 °C en los últimos días, cifra que supera ligeramente los 21,09 °C que se habían registrado en los primeros meses del 2024, encontrándose muy por encima del promedio para esta época del año. En este contexto, la doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, afirmó: “El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por el ser humano”. La especialista agregó que “este récord es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez mayor”. En cuanto al comportamiento regional, se prevé que las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa reciban las lluvias más elevadas entre noviembre y marzo, según un informe del sitio especializado Meteored. En esta área, los cursos de agua reaccionan de manera distinta: el río Uruguay suele experimentar crecidas violentas y repentinas que requieren avisos urgentes, mientras que el Paraná tiende a subir más lentamente, pero con volúmenes de agua mucho mayores. Para el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste patagónico, el Servicio Meteorológico Nacional advierte que las lluvias llegarán con menor intensidad, mostrando señales de precipitaciones más débiles. El norte pampeano, el sur de Córdoba y la cuenca del Salado bonaerense enfrentan un mayor peligro, dado que el agua ya está muy cerca de la superficie. Por ello, muchos productores están considerando adelantar la siembra de maíz y soja en los lotes más elevados y firmes. A su vez, la investigadora del Conicet, Matilda Rusticucci, advirtió que con la llegada del fenómeno del Súper Niño, las lluvias superarán la capacidad de absorción del suelo. En un dossier publicado por la Universidad de Buenos Aires, Rusticucci explicó: “Cuando hablamos de lluvias más intensas de lo habitual, nos referimos a la posibilidad de que la cantidad de agua acumulada supere la capacidad de absorción que tiene la tierra”. Añadió: “Estamos hablando de una perspectiva que prevé lluvias que pueden estar muy por encima de lo normal en el noreste del país. Y dado que también se anticipan lluvias abundantes en el sur de Brasil, los ríos de esa zona traerán mucha agua”.









